Indígenas y afromexicanas, las mujeres más rezagadas en sus derechos humanos
Se trata de mujeres que al migrar a BCS dejan sus redes de apoyo en busca de mejores oportunidades de vida, pero al llegar se encuentran con una realidad muy difícil, afirman autoridades de derechos humanos
Raymundo León
Expresó que actualmente hay mucha cultura y promoción de las leyes contra la violencia hacia las mujeres, pero todavía persiste y las que están en más riesgo son las de estas poblaciones.
Ya que están conscientes y orgullosos de pertenecer a una cultura o al estado de donde son originarios, así como de sus derechos a no ser violentados, a tener acceso a la salud y la educación.
Dijo que en las escuelas todavía hay casos de bulling contra estas infancias, pero van a la baja porque existe más consciencia en general de que se deben respetar las tradiciones y la cultura de la gente.
Además propuso incluir a la mujer afromexicana en la leyenda institucional para el 2025 en Baja California Sur, ya que a nivel nacional sólo se refería a la mujer indígena.
Dijo que no son malas personas ni malandros, sino gente trabajadora que se suma al desarrollo de Baja California Sur y al mismo tiempo defienden su cultura y sus raíces, tal y como lo hacen los pueblos indígenas.
De acuerdo con el censo de población y vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) del 2020, en Baja California Sur se contabilizaron 798 mil 447 personas, 50.8% hombres y 49.2% mujeres.
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La Paz, Baja California Sur.- Las mujeres indígenas y afromexicanas están catalogadas como un grupo prioritario porque arrastran siglos de rezago en sus derechos humanos, pero además en Baja California Sur su situación es especialmente complicada porque se trata de mujeres migrantes, que al dejar sus lugares de origen dejan atrás sus redes de apoyo.
La presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California Sur (CEDH), Charlene Ramos Hernández, expresó que en las consultas en la que participan con las poblaciones indígena y afromexicana salen a colación diversas problemáticas como la falta de una red de apoyo para el cuidado de sus infancias y adolescencias, así como de las personas que requieren atención por cuestiones de salud o de discapacidad.
Mencionó que las mujeres de estas comunidades que han migrado con la esperanza de mejorar sus condiciones de vida en centros de trabajo como los agrícolas, dejan en sus lugares de origen las redes de apoyo, para encontrarse con una realidad muy diferente.
En la que no conocen a la gente, no hay estancias infantiles, no pueden trabajar y terminan de cuidadoras, altamente vulnerables a episodios de violencia por parte de sus parejas que bajo los influjos del alcohol, el aislamiento y el hacinamiento cambian de comportamiento.
Señaló que otra dificultad que enfrentan las mujeres indígenas y afromexicanas y en general ambas comunidades es la falta de traductores de lenguas originarias, ya que esto complica los procesos legales, por lo que la CEDH ha insistido en la necesidad de incrementar el número de traductores certificados inscritos ante el poder judicial.
Expresó que la Comisión también puso en marcha un violentómetro en español y seis lenguas indígenas, para que las mujeres puedan conocer y concientizarse de sus derechos, pues a veces por el tema de usos y costumbres, en la manera en que fueron educadas, no logran identificar si están viviendo en situaciones de violencia hasta que llegan a un nivel crítico.
Autoridades están abriendo foros de consulta para conocer la problemáticas de las poblaciones indígena y afromexicana / Foto: Cortesía/Ayuntamiento de Los Cabos
Con este violentómetro vamos educando a las mujeres poco a poco a identificar las señales de alerta lo más temprano que sea posible, desde el verde y el amarillo, para que puedan identificarlas y ponerse a salvo y no continuar con esa situación de desconocimiento”.
Puntualizó que en el sector femenino, las mujeres indígenas y afromexicanas son las más rezagadas en cuanto a sus derechos humanos derivado de siglos de discriminación y la falta de acceso a oportunidades, por lo que la propia CEDH las tiene catalogadas como grupo prioritario que requiere atención especial para su pleno desarrollo.
Manifestó que un asunto que no se puede eludir es la discriminación hacia las infancias de estas comunidades en las escuelas, por lo que “todavía hay mucho por hacer en el respeto a la diversidad y a la celebración de nuestras raíces como personas de México, que tenemos una nación pluricultural”.
Pamela Sánchez aseveró que la violencia es el principal problema de las mujeres indígenas y afromexicanas en BCS / Foto: Raymundo León/El Sudcaliforniano
La coordinadora municipal de Derechos Humanos del Ayuntamiento de La Paz, Pamela Alejandra Sánchez Ramírez, por su lado, aseveró que la violencia física y económica es la principal problemática que enfrentan las mujeres indígenas y afrodescendientes de Baja California Sur.
Consideró que esta situación tiene que ver con la cultura porque estas poblaciones vienen a Baja California Sur para mejorar sus condiciones de vida, pero cuidan mucho el ser respetuosos de sus costumbres y tradiciones. Por lo que toca a las instituciones tratar de distinguir que las tradiciones no rayen en la cuestión de permitir la violencia. Precisó que los tipos de violencia que más se identifican son la física, psicológica y económica.
Sobre la discriminación hacia las y los hijos de las mujeres indígenas y afrodescendientes en el estado, mencionó que está en proceso una reeducación en las escuelas, por lo que hay una evolución en la forma de pensar de las infancias y adolescentes de estas poblaciones.
Apuntó que México es un país que tiene leyes que protegen y fomentan los derechos humanos de estas poblaciones y de todas las personas nacidas en este país, pero hace falta promoverlas más, que todos los sectores sociales conozcan sus derechos, pero también sus limitaciones, porque eso implica respetar el derecho de los demás.
Mujeres indígenas demandan más traductores certificados de lenguas originarias para los procesos legales en las que se ven involucradas / Foto: Cortesía/Ayuntamiento de Los Cabos
La diputada Cristina Rebollo, secretaria de la Comisión de Derechos Humanos, Asuntos Indígenas y Afromexicanos del Congreso del Estado, reconoció que estas poblaciones históricamente han estado invisibilizadas en México, por lo que han tenido que luchar constantemente para que sean tomadas en cuenta.
Externó que tienen rezagos en casi todos los sectores, comenzando con la comunicación, porque hay gente que todavía no habla español o no lo habla bien, que solo habla su dialecto, que no sabe leer ni escribir y no sabe firmar, de tal forma que cuando están inmersos en procesos legales y no cuentan con un intérprete ahí comienzan las complicaciones porque no entienden lo que se les dice.
La diputada expuso que esta población afromexicana todavía está más invisibilizada que los pueblos indígenas, por lo que ella presentó una iniciativa que se aprobó para incluir la comisión de indígenas y afromexicanos en la ley de los ayuntamientos para facilitar su representación.
Cristina Rebollo destacó su presidencia en el pasado periodo de sesiones del Congreso local porque fue la primera vez en la historia de Baja California Sur que una mujer afromexicana asumió esa responsabilidad, lo cual es un reflejo del avance de la visibilización.
Por otro lado, expuso que la migración de personas afromexicanas a esta entidad, sobre todo a Los Cabos, no es fácil porque no vienen por un mes a ver como les va, sino a trabajar, a un cambio de residencia, por lo que tienen que adaptarse a nuevas circunstancias.
Rechazó que en estas poblaciones haya vergüenza del origen, todo lo contrario: “La verdad no podemos sentir más que orgullo porque nos ha tocado una parte difícil, esa parte que tenemos que vivir, donde nos tenemos que llegar a adaptar, a sumar, pero no podemos perder la esencia de donde venimos y de donde somos”.
Respecto a la discriminación hacia estas poblaciones, dijo que es por ignorancia porque hay personas afromexicanas rubias y de ojos claros y es ahí donde existe confusión, porque se piensa que por ser afro a fuerzas se tiene que tener el color de piel moreno o muy moreno, y no es así, “los afromexicanos también lo son por las costumbres”.
La legisladora comentó que a pesar de ciertos avances en el reconocimiento de estas poblaciones, hay mucho por hacer en los temas de salud, educación y derechos humanos, por lo que tienen que seguir organizándose, trabajando, y asumiendo responsabilidades.
En el tema de la etnicidad, el censo precisa que el 11.5% de las mujeres de tres años y más (entre 40 mil y 45 mil) se identifican como indígenas en Baja California Sur y cinco mil 931 mujeres de tres o más años son hablantes de alguna lengua indígena.
El porcentaje de las mujeres que se consideran indígenas, pero no hablan ninguna lengua originaria es del 90.5% y el grado de escolaridad entre las mujeres de 15 años o más que habla alguna lengua indígena es apenas del 6.2%. Finalmente, doce mil 463 mujeres se autorreconocen como afrodescendientes en Baja California Sur.