Panadero elabora roscas de reyes con receta tradicional en La Paz
Roberto Sánchez prepara el pan desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde con ingredientes selectos y técnicas aprendidas en panaderías de prestigio.
Raúl Rodriguez De León
Este pan tradicional mexicano, que se consume el 6 de enero, representa la culminación de las festividades y mantiene viva una tradición que combina la gastronomía con el simbolismo religioso.
En la capital sudcaliforniana, la elaboración de este producto se realiza tanto en establecimientos comerciales como en panaderías independientes que apuestan por métodos tradicionales de preparación.
Roberto Sánchez, panadero originario de la Ciudad de México con 40 años de experiencia en el oficio, trabaja desde hace más de tres años en una panadería ubicada en la calle Artículo 115 y Antonio Wilson González, en la colonia Camino Real.
Sánchez, quien aprendió las técnicas de panaderías de prestigio capitalinas como La Ideal, El Elefante y Cuatro Caminos, explicó que la rosca de reyes requiere ingredientes específicos para lograr su sabor característico.
“La rosca de Reyes lleva mantequilla, huevo, pura leche para que sepa más sabroso. Yo busco mucho el extracto de naranja, ese es el que yo le busco para que sepa muy indiferente a todas”, detalló el panadero.
Sánchez destacó que, a diferencia de otros panaderos que utilizan canela o perfumes artificiales, él se inclina por usar ingredientes naturales que aporten calidad al producto final.
La leche y el extracto de naranja son los elementos distintivos de su receta, la cual ha ganado reconocimiento entre sus clientes, incluso fuera del estado.
“Cada quien hace su masa como tú crees que quede más sabrosa. Yo aquí estoy solo, pero le pongo siempre lo mejor al pan que hago yo aquí”, afirmó Sánchez.
El panadero también señaló que la cantidad de muñecos que se colocan en el interior de la rosca varía según el tamaño: las roscas grandes llevan siete figurillas, las medianas cinco, las chicas entre cuatro y cinco, y las más pequeñas dos.
“Ayer hice dos roscas, precisamente se las llevaron para Los Ángeles. Le mandaron un mensaje a mi hija: ‘Dile a tu papá que muchas gracias, que estuvo muy sabrosa la rosca y todo un éxito’”, compartió con satisfacción.
Respecto a la diferencia entre las roscas artesanales y las comerciales que se venden en tiendas departamentales, Sánchez ofreció una perspectiva crítica.
Según el panadero, la denominación “artesanal” utilizada por las grandes cadenas comerciales es más una estrategia de mercadotecnia que una realidad productiva.
“Para mí, artesanal solamente el pan de antes, el bolillo que lo cocían en horno de ladrillo, en horno de tabique, ese es el pan que sale artesanal”, explicó.
El panadero también atiende pedidos especiales de roscas rellenas con diferentes ingredientes según la preferencia del cliente: chocolate con nueces, crema pastelera con almendras, o cualquier combinación que soliciten.
El camino que llevó a Roberto Sánchez a dedicarse a la panadería comenzó en su infancia. Uno de sus hermanos mayores, quien también se dedicaba al oficio, lo llevaba a las panaderías cuando tenía entre seis y siete años de edad.
























