Piñatas sudcalifornianas llegarán a la televisión alemana mediante documental
Rosa Amelia Gerardo, creadora de Piñatas Bonitas, fue seleccionada por la productora Mare TV para mostrar el arte de la piñata mexicana en un programa internacional.
Rosa Amelia Gerardo, creadora de Piñatas Bonitas, fue seleccionada por la productora Mare TV para mostrar el arte de la piñata mexicana en un programa internacional.

Raúl Rodriguez De León
La Paz, Baja California Sur.- La tradición de la piñata en México representa uno de los elementos culturales más distintivos del país, trascendiendo fronteras no solo como un objeto recreativo, sino como una pieza artesanal que combina historia, color y creatividad.
En 2026, el interés internacional por las costumbres sudcalifornianas ha puesto el foco en la ciudad de La Paz, donde la elaboración de estas piezas ha captado la atención de medios europeos.
La preservación de técnicas manuales y la innovación en los diseños locales han generado que productoras extranjeras busquen documentar el proceso creativo detrás de estas figuras, estableciendo un puente cultural entre Baja California Sur y audiencias globales que buscan comprender la complejidad artística detrás de esta festividad mexicana.
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Rosa Amelia Gerardo Drew, artesana originaria de la comunidad de Año Nuevo en el municipio de Mulegé y residente de La Paz desde hace 16 años, es la fundadora del emprendimiento Piñatas Bonitas.
Su trabajo, caracterizado por el detalle y la personalización, fue seleccionado por una productora audiovisual de Alemania para formar parte de un documental que se transmitirá en el canal Mare TV. Gerardo Drew relató el proceso inicial de acercamiento que tuvo la televisora con ella para concretar su participación en este proyecto internacional:
“Me plantearon lo del documental. La verdad, yo no me la creía, dije: esto es estafa, no creí mucho. Hasta que me pidieron una entrevista por medio de Google Meet. Bueno, dije yo, pues yo creo que aquí ya va algo más interesante y sí, pues ya cuando hablé con ellos, pues ya me platicaron más o menos lo que ellos querían saber sobre mi trabajo”.
El objetivo central de la producción alemana es exponer ante su audiencia la tradición de la piñata tal como se vive en México, llevándola a las pantallas europeas como una muestra de identidad cultural. La elección de Rosa Amelia no fue fortuita; su técnica ha evolucionado a lo largo de nueve años de trayectoria, iniciando en 2017.
La artesana explicó que, tras verificar la autenticidad de la propuesta, la emoción fue evidente al comprender que su casa sería el escenario para representar una parte vital de la cultura mexicana. Este reconocimiento valida el esfuerzo que conlleva el oficio, el cual muchas veces se realiza desde la informalidad de los hogares pero con estándares de calidad que compiten con mercados establecidos.

Durante las grabaciones, el equipo de producción mostró un asombro particular por la calidad escultórica de las piezas. Uno de los momentos más destacados de la filmación involucró una piñata con forma de tiburón ballena, especie emblemática de la bahía de La Paz, la cual fue elaborada con un nivel de realismo que impactó a los visitantes extranjeros:
“Les gustó demasiado, de hecho me decían: ¿Pero cómo la van a romper?, no lo puedo creer... que era arte. Que muchas veces yo como piñatera no lo vemos así. No lo vemos así porque es mi trabajo, o sea, es lo que yo hago a diario, a lo mejor a mí se me da y no se me complica, pero hay muchas personas que sí lo ven como un arte”.
La percepción del trabajo manual cambia drásticamente cuando es observado desde una óptica externa. Para los productores alemanes, el concepto efímero de la piñata de crear una escultura detallada para ser destruida resultaba fascinante y contradictorio a la vez.
Gerardo Drew destacó que este tipo de retroalimentación internacional ayuda a revalorizar el oficio local, permitiendo a los artesanos reconocerse como artistas plásticos cuyas obras, aunque temporales, poseen un alto valor estético y cultural.
La pieza del tiburón ballena, trabajada en sus etapas finales frente a las cámaras, sirvió para demostrar que la piñata moderna ha superado la simple esfera de cartón para convertirse en una figura tridimensional compleja.
La historia de Piñatas Bonitas tiene sus raíces en la necesidad económica y la búsqueda de autoempleo familiar. Al llegar a la capital del estado, la familia enfrentó la falta de estabilidad laboral, lo que impulsó a Rosa Amelia a utilizar sus habilidades manuales como una fuente de ingresos complementaria.
Lo que comenzó como una solución financiera, se transformó en una vocación que ha sostenido a su hogar y le ha permitido desarrollar una cartera de clientes leales a lo largo de casi una década:
“Nació más que nada para que hubiera un ingreso más en la familia. Porque nosotros apenas salimos de nuestro pueblo hacia acá, llegamos aquí a la ciudad, no teníamos un trabajo seguro y fue una manera de impulsarme, decir: Bueno, necesito hacer algo con mi creatividad, con lo poquito que sé’”.
El proceso de aprendizaje fue autodidacta, apoyándose inicialmente en fotografías de internet para entender las estructuras, ya que carecía de experiencia previa en la elaboración formal de piñatas. Sin embargo, su destreza natural para las manualidades le permitió perfeccionar rápidamente la técnica.
Hoy en día, su modelo de negocio se basa en la exclusividad y la personalización, alejándose de la producción en masa para enfocarse en pedidos específicos que requieren un alto grado de detalle, como personajes de Disney o tendencias actuales como el K-Pop.

En cuanto al volumen de producción y la metodología de trabajo, la artesana prioriza la calidad sobre la cantidad, lo que define el ritmo de su trabajo. A diferencia de las piñaterías comerciales que manejan inventarios grandes de figuras genéricas, su enfoque es artesanal y bajo pedido.
“Siento que mi trabajo es más llevar calidad que cantidad. Entonces, realizo de 10 a 12, 15 piñatas al mes. Porque yo trabajo, por ejemplo, con una piñata, yo le doy dos días... cuando ya me decido así que decir: Bueno, me voy a organizar y voy a agarrar un poquito más, entonces sí hasta 20 piñatas”.
El tiempo de elaboración oscila entre uno y dos días por pieza, utilizando materiales reciclados como base, aunque la evolución del mercado ha exigido la incorporación de insumos comprados para lograr acabados más finos y duraderos. La exclusividad es un sello de su marca; si un cliente solicita un diseño único, este no se repite para otros compradores, garantizando que cada pieza sea distinta.
Esta atención al detalle ha permitido que sus creaciones viajen fuera de La Paz, llegando a clientes en Los Cabos, Tijuana, Mexicali y Guerrero Negro incluso en Estados Unidos, quienes se encargan de la logística de transporte dada la fragilidad del producto.
A pesar del éxito y el reconocimiento internacional, el crecimiento del negocio enfrenta retos estructurales importantes. Gerardo Drew tiene la aspiración de establecer un local comercial formal fuera de su domicilio y contratar personal para aumentar la producción. Sin embargo, existe una barrera relacionada con la propiedad intelectual y la capacitación técnica.
La artesana expresa preocupación respecto a invertir tiempo en enseñar su técnica especializada de modelado en 3D y acabados de alta calidad, ante el riesgo de que los aprendices decidan separarse y replicar sus diseños originales por cuenta propia, una problemática común en el sector artesanal que frena la expansión de microempresas familiares.
Finalmente, sobre la difusión del documental que expondrá su trabajo al público europeo, se espera que el material salga al aire durante abril. La proyección internacional de este oficio no solo beneficia a la marca personal de la entrevistada, sino que posiciona a Baja California Sur como una entidad donde las tradiciones se mantienen vivas y evolucionan.
“En Alemania lo van a pasar en una televisora que se llama Mare TV. Creo que es una televisión abierta allá... todavía no tengo una fecha así exacta, pero me dijeron que en abril”.
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La comunidad podrá acceder al contenido a través de las redes sociales de Piñatas Bonitas en Facebook una vez que el enlace sea proporcionado por la productora. Actualmente, la agenda de pedidos de la artesana se encuentra saturada para los meses de febrero y marzo, abriendo nuevos espacios trimestralmente, lo que refleja la alta demanda de su trabajo en el mercado local y estatal.