Población y rezagos crecen de la mano en Baja California Sur
Con 904 mil habitantes en 2025, Sudcalifornia enfrenta retos de agua, vivienda y movilidad por su acelerado crecimiento
Alan Flores
Aunque es el segundo estado menos poblado de México, el dinamismo demográfico lo posiciona entre los de mayor crecimiento del país.
La expansión se concentra principalmente en los municipios de La Paz y Los Cabos, este último con una tasa anual de crecimiento del 4%, casi tres veces el promedio nacional.
Este auge poblacional, impulsado por el turismo y la construcción, ha generado presiones visibles: falta de vivienda formal, colonias irregulares, rezago en infraestructura hidráulica, congestionamiento vial y servicios rebasados.
Solo en Los Cabos, más de 40 mil personas viven en asentamientos sin servicios básicos, muchos en zonas de alto riesgo.
Buscan combatir demanda con obras
Cabo San Lucas, rumbo a un nuevo municipio
San Lucas, con más de 140 mil habitantes, concentra el 70% de los ingresos que recibe el municipio de Los Cabos, pero solo recibe una fracción mínima del presupuesto.
“No seríamos una carga para el Estado”, insistió Huerta Leggs, al subrayar que la delegación cuenta con suficiencia presupuestaria, infraestructura turística y base poblacional para autogobernarse.
La comisión ha iniciado reuniones con organismos como el Inegi, el IEE, la Sedatu y la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), para recabar datos que respalden los estudios.
En junio arrancarán foros públicos y consultas ciudadanas en San Lucas para recoger el sentir de la población.
Aunque el gobernador Víctor Castro y el alcalde Christian Agúndez han evitado fijar postura, el respaldo de organizaciones civiles y vecinales ha fortalecido el movimiento.
El Consejo Ciudadano Pro Sexto Municipio, encabezado por José Luis Alba, entregó ya una carta a la presidenta de México durante su visita a Los Cabos.
Equilibrar crecimiento con calidad de vida
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El futuro de BCS dependerá de que las autoridades logren traducir el auge demográfico en bienestar tangible, sin reproducir los desequilibrios que hoy afectan a miles de familias que llegaron con la esperanza de una vida mejor.


























