Existía el riesgo latente de que se esparciera el incendio a pesar de que las casas se habían desalojado “nadie quiere perder lo que tiene”. Los bomberos trabajaron por varias horas, sufriendo gran desgastante también por el tipo de materiales.
Hospedaje, alimentos, transporte y tours marcan la diferencia en el presupuesto; los costos pueden ir de lo básico a experiencias premium según el tipo de visitante
Actualmente Los Cabos sigue teniendo la tarifa promedio hotelera más alta del país por arriba de los 500 dólares, y es uno de los destino favoritos de sol y playa.
José Ramón Domínguez Gómez tomó protesta como presidente de la Comisión de Empresarios Jóvenes del Consejo Coordinador Empresarial de La Paz para el periodo 2026-2028
Al iniciar la temporada de campamentos por Semana Santa en Baja California Sur, el IMSS dio a conocer algunas medidas básicas para reducir riesgos de picaduras de ponzoñosos
Exponen que las autoridades en muchas ocasiones ni siquiera le informan a las familias buscadoras que tienen derecho a la atención psicológica y emocional
El 12 de octubre de 2006, una chispa de soldadura acabó con 146 años de la tienda emblemática de la ciudad, La Perla de La Paz / Foto: Cortesía / Archivo Histórico Pablo L. Martínez
La Paz, Baja California Sur.- Este 19 de febrero, Jorge Madrid Lugo celebrará 36 años de haberse comprometido a ser bombero voluntario, labor que cumple hasta el momento, y que le ha dejado experiencias de vida como aprender a ser más valiente.
Con el grado de sargento en el Heroico Cuerpo de Bomberos de La Paz, adscrito a la estación de la delegación El Pescadero, perteneciente al municipio de La Paz. Jorge explica cómo se convirtió en bombero voluntario, “a mí nunca me interesó ser bombero de paga, le pedí a Dios ‘dame salud y unión familiar y seguiré en este apostolado’ ”; entre los incendios que ayudó a extinguir está el de La Perla de La Paz, Mercantil Comondú, Kuroda San Plomería y Farmacia Jardín.
Yo solo quería aprender a ser valiente, por eso me metí a ser bomberoJorge Madrid Lugo
El 19 de febrero de 1989, Jorge ingresó al Heroico Cuerpo de Bomberos de La Paz, sin mayor pretensión que aprender a controlar sus emociones en los momentos de urgencia cuando uno de sus hijos una crisis asmática. En varias ocasiones tuvo que salir corriendo con el niño en brazos al hospital apenas a unas cuadras de su casa, al no saber cómo responder ante esa emergencia decidió hacerse bombero.
Durante sus 36 años de trayectoria, Jorge Madrid ha participado en diferentes cursos de capacitación para extinguir incendios. / Foto: Cortesía / Jorge Madrid
El 12 de octubre de 2006, una chispa de soldadura acabó con 146 años de la tienda emblemática de la ciudad La Perla de La Paz. La partícula encendida cayó al antiguo piso de duela de la tienda y rápidamente incendió el ancestral negocio de la familia Ruffo Azcona, dejando como testigo solo un muro de la fachada apuntalado y protegido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
“Me tocó apagar el incendio de La Perla de La Paz junto con el comandante Raúl Sánchez, en paz descansé”. Recordó que afortunadamente habían impartido a los trabajadores de la popular tienda departamental un curso de capacitación sobre el plan de contingencia, consideró que gracias a ello no hubo ninguna persona lesionada de gravedad, a excepción de la persona que sufrió quemaduras muy leves.
Durante el incendio trabajó hombro a hombro con uno de sus hijos un hecho que lo mantuvo alerta y gracias a ello pudieron salir antes de que colapsara la estructura “empecé a escuchar que la estructura de varilla estaba colapsando les grite vámonos”, gracias al aviso otros dos bomberos que estaban trabajando realizaron el repliegue hacia afuera del edificio y evitaron quedar atrapados.
Durante el incendio de la tienda La Perla de La Paz, más de 50 bomberos y personal voluntario lucharon por varias horas para evitar que el fuego se extendiera por el Centro Histórico de La Paz. / Foto: Cortesía / Archivo Pablo L. Martínez
A la lucha para combatir las llamas acudieron más de 50 bomberos y personas voluntarias que ayudaron en la extinción del fuego. Acudieron incluso bomberos veteranos que ya estaban retirados porque era una conflagración y lo único que se puede hacer es evacuar a las personas y proteger los edificios que se encuentran alrededor, estaban las oficinas de Hacienda, un banco, negocios, un hotel, con la voz entrecortada recordó.
“Las fuerzas se nos agotaron y la ciudadanía fue en nuestra ayuda nos llevaron agua y galones de leche para ayudarnos”. Jorge Madrid
“Esa noche mis compañeros y yo habíamos asistido a una fiesta de quince años; un compañero que era papá de la madrina, saliendo de la fiesta llegó a su casa, se puso la pijama y se acostó a dormir, pero recibió una llamada al servicio, y dijo: ‘no me pude ni quitar la pijama, sobre ella me coloque el equipo contra incendios’ ”.
Uno de los incendios más peligrosos en los que participó fue la plomería Kuroda San en calle Revolución de 1910 entre 5 de Mayo y Constitución, debido a que lo materiales que se estaban incendiando son muy nocivos. La mezcla de aluminio con cobre y plástico PVC convirtió el aire en altamente tóxico, además a unos metros había un tanque estacionario de 2 mil litros de gas, muy cerca la gasolinera Castro.
Una de las experiencias más fuertes extinguiendo incendios fue el Incendio en La Perla de La Paz. / Foto: Julián García / El Sudcaliforniano
En el año de 1994, una explosión en la carretera panorámica lo activó “yo estaba en casa y el estruendo de una explosión retumbó los cristales le dije a mi esposa algo pasó ahorita vengo”, narró que cuando llegó al malecón pudo observar el hongo de la explosión él fue el primer respondiente, “yo fui el primero en llegar el segundo fue el capitán Adrián Chávez con bomberos norteamericanos que estaban de visita”.
Jorge Madrid continúa en activo como capacitador en el Heroico Cuerpo de Bomberos de La Paz, en Pescadero, Baja California Sur. / Foto: Cortesía / Jorge Madrid
La explosión fue a la altura del astillero Bercovich, cerca de Pemex. Al llegar al lugar observó a una persona bañada en chapopote ardiendo cruzó la carretera, en esa ocasión llegó apoyo, una máquina de bomberos del aeropuerto Manuel Márquez de León que ayudó con espuma triple F diseñada para apagar materiales químicos. Los bomberos trabajaron en sofocar el incendio de 6 a 8 horas, el saldo, un fallecido.