Rutas, cobijas y tradición: la historia de un vendedor en el Carnaval de La Paz
Desde hace 35 años, un comerciante itinerante forma parte del paisaje ferial del Carnaval paceño, en un contexto marcado por cambios en espacios, costos y dinámicas de participación
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El puesto de cobijas opera durante las noches del Carnaval de La Paz, atendiendo a visitantes que recorren el malecón en las actividades festivas. / Foto: Carolina Vizcarra / El Sudcaliforniano.
La Paz, Baja California Sur. – El movimiento constante de personas, luces y música en el malecón convive cada año con una escena que se repite desde hace décadas: comercios ambulantes que llegan desde distintos puntos del país para integrarse temporalmente a la dinámica del Carnaval La Paz.
Entre ellos se encuentra el de las cobijas, atendido por Guadalupe Navarrete Arenas, un comerciante que ha participado en ferias de la República durante más de tres décadas y que mantiene una presencia continua en La Paz desde hace 35 años.
Navarrete Arenas explica que, desde hace aproximadamente tres años, ya no se le asigna el espacio que ocupó durante largo tiempo dentro del Carnaval, el cual se encontraba más cercano al centro de la fiesta. En la edición actual, su puesto se ubica sobre el Paseo Álvaro Obregón, entre las calles José María Morelos y Pavón y Guadalupe Victoria, lo que ha modificado las condiciones de visibilidad y el flujo de personas que se acercan a su negocio.
Ya tiene tres años que estamos fuera del núcleo del trabajo; siempre estábamos más del lado del centro y ahora estamos por la borrachera, pero todavía subsistimos y queremos seguir viniendo, aunque hay muchas trabas y problemas.Guadalupe Navarrete, comerciante del carnaval
El comerciante detalla que su mercancía es elaborada en Tlaxcala, mientras que sus orígenes familiares se encuentran en el Estado de México. Aunque actualmente radica en Guadalajara, cada año participa en alrededor de diez ferias en distintas regiones del país, incluyendo destinos que considera plazas tradicionales como San José del Cabo y Cabo San Lucas.
En cuanto a los cambios recientes en la organización, refiere que se han incrementado los costos de los permisos y los requisitos administrativos. Explica que algunos de estos procesos incluyen reuniones presenciales que resultan difíciles de atender para comerciantes que no residen de forma permanente en la ciudad.
Guadalupe Navarrete conversa con clientes durante una jornada de trabajo en el Carnaval, como parte de la dinámica cotidiana del comercio itinerante. / Foto: Carolina Vizcarra / El Sudcaliforniano.
Nosotros venimos de fuera, no vivimos aquí, y el sistema marca juntas o movimientos a los que no siempre podemos asistir; creo que debería haber consideración para quienes no somos locales.Guadalupe Navarrete, comerciante del carnaval
El traslado de la mercancía se realiza principalmente por carretera, ya que el camión recorre distintos puntos del país como parte del circuito de ferias. Para ingresar a Baja California Sur, la unidad debe abordar un ferry desde Sinaloa, lo que representa un paso adicional en la logística. Cuando requieren reabastecerse, recurren a servicios de paquetería, lo que incrementa los costos operativos. A ello se suman los gastos de alimentación y estancia durante los días del evento.
De acuerdo con su experiencia, las ventas han disminuido de manera considerable en los últimos tres años, alcanzando aproximadamente la mitad de lo que se registraba anteriormente. Señala que esta situación reduce el margen para ajustar precios, ya que los incrementos terminan reflejándose en el consumidor final.
Vista panorámica del puesto de cobijas, uno de los comercios tradicionales que participan en el Carnaval de La Paz. / Foto: Carolina Vizcarra / El Sudcaliforniano.
Pese a este contexto, Navarrete Arenas destaca la respuesta del público paceño, con quienes mantiene una relación construida a lo largo del tiempo. Menciona que muchas personas se acercan a saludar y reconocer el puesto, aun cuando no siempre realizan una compra, lo que considera parte de la tradición de este tipo de comercio itinerante.
Tras su participación en el Carnaval de La Paz 2026, que inició el 12 de febrero y concluirá el martes 17, bajo el lema “Reinas del Cambio”, su ruta continuará hacia las fiestas tradicionales de San José del Cabo, que se llevarán a cabo del 18 al 22 de marzo, y posteriormente hacia Manzanillo, con motivo de la Semana Santa, como parte de un recorrido que se repite año con año y que mantiene vigente una actividad tradicional dentro de las ferias populares del país.