Sube el salario mínimo en Baja California Sur, pero la despensa y la gasolina también
Aumento del 13% entró en vigor este 1 de enero, en un contexto de ajustes en precios de productos básicos y servicios
Aumento del 13% entró en vigor este 1 de enero, en un contexto de ajustes en precios de productos básicos y servicios

Carolina Vizcarra
La Paz, Baja California Sur.– La primera quincena de enero marcará un momento clave para miles de trabajadores en Baja California Sur, al ser la primera en reflejar el nuevo salario mínimo aprobado para 2026.
A partir del 15 de enero, los ingresos quincenales de quienes perciben este salario ya incorporarán el incremento del 13% determinado para el presente año, en un escenario donde también se registran ajustes en diversos productos y servicios de consumo cotidiano.
Desde el inicio de 2026, el salario mínimo general tuvo una actualización, de acuerdo con la determinación del Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami).
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En la Zona de Salarios Mínimos Generales (ZSMG), en la que se ubica Baja California Sur, el salario pasó de 278.80 pesos diarios a 315.04 pesos, lo que representa un ajuste que impacta directamente a trabajadores que dependen de este ingreso para cubrir gastos básicos.
Ante la entrada en vigor del nuevo salario mínimo, El Sudcaliforniano realizó un sondeo entre habitantes de la ciudad de La Paz para conocer su percepción sobre el impacto real del incremento en la economía cotidiana.
Las opiniones recabadas muestran posturas diversas, tanto de trabajadores que perciben este ingreso como de personas que forman parte del sector formal y generan empleo, quienes advierten que el aumento salarial también tiene efectos indirectos en los precios y en la operación de los negocios.
Flor Cota, trabajadora de limpieza en la capital del estado, señaló que el incremento no necesariamente se traduce en una mejora directa en la calidad de vida, particularmente en una entidad con condiciones geográficas como Baja California Sur.
“Lo que yo realmente pienso es que eso no nos garantiza que vamos a tener una mejor calidad de vida, porque lo poco que aumenta no lo vemos reflejado, ya que también suben las gasolinas y los productos básicos. Vivimos en una casi isla, todos los productos nos los traen de fuera, y cuando sube el salario mínimo hay un incremento en la canasta básica”, expresó.
Desde la perspectiva de quienes generan empleo, Manuel, propietario de una tortillería en La Paz que cuenta con cinco trabajadores, explicó que el aumento al salario mínimo implica ajustes en la estructura de costos de los negocios, lo que eventualmente se refleja en el precio final al consumidor.
“Con el salario mínimo lo primero que tendríamos que hacer es incrementar los precios de los productos al consumidor. Eso genera inflación y es en lo primero que afecta el incremento. Si nosotros aumentamos el sueldo, lógicamente vamos a aumentar el precio de cierto producto”, señaló.
Agregó que este fenómeno ya se observa desde el inicio del año. “Los proveedores ya no aumentan dos o tres pesos, ahora suben cinco o seis pesos, y ¿qué voy a hacer yo? También aumentar mis precios. Suena mal, pero es lo que tenemos que hacer para tener algo de margen”, comentó.
Por su parte, Erandini Ramírez, odontóloga que ejerce en práctica privada sin trabajadores a su cargo, explicó que, aunque el impacto del salario mínimo no se refleja de manera directa en su actividad, sí enfrenta incrementos generalizados en insumos y servicios.
“Antes de que acabe el año trato de surtir mi material y mis insumos, porque sabemos que al inicio de cada año suben los costos. Me prevengo para mantener los precios del año pasado y que no baje el trabajo, porque al empezar el año normalmente hay menos pacientes”, explicó.
Detalló que los servicios externos también se encarecen. “Cuando mando algún trabajo a un laboratorio dental, como una prótesis o una corona, entrando el año siempre elevan sus costos. Yo trato de mantener mis precios, pero todo se eleva, ya sea por aumento al salario mínimo, inflación o impuestos”, indicó.
Durante el sondeo, algunos ciudadanos también señalaron que el incremento al salario mínimo no impacta de la misma forma a quienes laboran en la informalidad, un sector que continúa teniendo un peso significativo en la economía local y donde los ajustes salariales no siempre se reflejan en los ingresos reales.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en el tercer trimestre de 2025, en Baja California Sur se registraron 179 mil personas en condiciones de informalidad laboral, lo que representó 39.1 % de la población ocupada.
Esta cifra significó un aumento de 13 mil personas respecto al mismo periodo de 2024. Del total, 93 mil personas se desempeñaron en el sector informal, equivalente al 20.3 % de la población ocupada.
La informalidad incluyó tanto a quienes trabajan en micronegocios no registrados, como a personas por cuenta propia en la agricultura de subsistencia y trabajadores sin seguridad social, cuyos servicios son utilizados incluso por unidades económicas formales.
En este contexto, el aumento al salario mínimo aprobado a nivel nacional no se traduce necesariamente en un beneficio directo para este segmento de la población ocupada.

De manera paralela al incremento salarial, enero también refleja modificaciones en impuestos que impactan el precio final de algunos productos. En el caso de las bebidas azucaradas, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) tuvo un ajuste que elevó la cuota por litro de refresco de 1.64 pesos a 3.8 pesos, lo que representa un incremento de 2.20 pesos en el llamado impuesto saludable. Para las bebidas light, el aumento del impuesto es de 1.5 pesos por litro.
En el caso de los cigarros, el IEPS registra un incremento del 200%, lo que repercute directamente en su precio de venta al público. Los combustibles también presentan ajustes en el IEPS para este inicio de año. En la gasolina Magna, el impuesto pasó de 6.45 a 6.70 pesos por litro; en la Premium, de 5.45 a 5.64 pesos; y en el diésel, de 7.09 a 7.36 pesos por litro.

A estos incrementos se suma el precio promedio de los combustibles en Baja California Sur durante enero. De acuerdo con los indicadores estatales, la gasolina Magna registra un precio promedio de 22.80 pesos por litro, la Premium se ubica en 24.86 pesos, mientras que el diésel alcanza un promedio de 24.15 pesos por litro.
Estos costos forman parte de los gastos recurrentes mencionados por la ciudadanía durante el sondeo, al tratarse de insumos que inciden tanto en el transporte como en la distribución de productos básicos. A este panorama se suma el costo de la canasta básica en la capital del estado.
De acuerdo con la información recabada del portal Quién es Quién en los Precios de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en su reporte más reciente con corte al 5 de enero, la canasta básica más costosa se localizó en la tienda Ley, ubicada sobre el bulevar Agustín Olachea, en la colonia Puesta del Sol, con un precio de 853.12 pesos.
En contraste, la opción más económica se registró en Soriana Híper, ubicada en el bulevar Forjadores, en la zona de la ex pista aérea, donde el costo fue de 804.50 pesos.
Cabe recordar que la canasta básica considerada por Profeco está integrada por 24 productos de consumo esencial, entre los que se incluyen aceite vegetal, arroz, atún en hojuela, azúcar, carne de res y cerdo, cebolla, jitomate, chile jalapeño, limón, frijol, huevo, leche, pan blanco, tortilla de maíz, papa, zanahoria, pollo, sardina en lata, pasta para sopa, manzana, plátano, papel higiénico y jabón de tocador, en presentaciones y gramajes específicos definidos por la dependencia federal.

En este contexto de ajustes salariales y aumentos en precios, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) difundió una serie de recomendaciones para enfrentar la llamada cuesta de enero y evitar el sobreendeudamiento durante el arranque del año.
Entre las sugerencias se encuentra planear las compras mediante listas y presupuestos, vivir dentro de las posibilidades reales de ingreso, así como priorizar el ahorro antes de recurrir al crédito. Profeco también recomienda comparar precios y calidad, priorizar las necesidades básicas y utilizar las tarjetas de crédito de forma responsable.
Asimismo, exhorta a evitar compras por impulso, revisar las deudas existentes y liquidarlas lo antes posible, fortalecer la educación financiera e informarse sobre los derechos como consumidores, a fin de proteger el ingreso familiar.
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La dependencia señaló que periodos como la cuesta de enero pueden convertirse en una oportunidad para reconsiderar hábitos financieros y adoptar prácticas de consumo más conscientes, orientadas a dar un mejor uso a cada peso que se destina al gasto diario.
El pianista Juan Fernando Chiapa, dijo que lo aconsejable es empezar desde edades tempranas, pero lo más importante es el interés y amor por la música y este extraordinario instrumento