Localmartes, 6 de enero de 2026
Varamientos de fauna marina marcan el inicio del año en la bahía de La Paz
Delfines, un lobo marino y antecedentes recientes de mortandad de peces colocan a esta fauna en el centro de la atención
Delfines, un lobo marino y antecedentes recientes de mortandad de peces colocan a esta fauna en el centro de la atención

La Paz, Baja California Sur.– La presencia inusual de fauna marina en zonas urbanas del litoral paceño durante los primeros días de 2026 generó atención entre residentes y visitantes. En menos de una semana se documentó el varamiento de un grupo de delfines en el malecón de La Paz, seguido por la aparición de un lobo marino con aparentes lesiones, hechos que fueron difundidos en redes sociales y que se suman a antecedentes recientes de eventos similares registrados en la bahía.
El primero de estos episodios ocurrió la tarde del jueves 1 de enero, cuando un grupo de delfines fue observado muy cerca de la orilla, frente a una de las zonas más concurridas del malecón. De acuerdo con videos recabados de redes sociales, los ejemplares permanecían en aguas poco profundas, lo que dificultaba su desplazamiento y los mantenía en riesgo de quedar varados.
Ante esta situación, personas que se encontraban en el sitio, entre ellas ciudadanos que paseaban por el área, ingresaron al mar para auxiliar a los mamíferos y facilitar su retorno a aguas más profundas. En videos y fotografías compartidos a través de redes sociales se observa la coordinación entre los presentes para empujar a los delfines mar adentro y evitar que quedaran expuestos en la orilla.
De manera preliminar, se estimó que entre 30 y 40 ejemplares de delfín común fueron auxiliados durante el operativo. Posteriormente, autoridades ambientales acudieron al lugar y, en coordinación con grupos de apoyo y elementos de la Policía Turística, realizaron labores de acompañamiento con embarcaciones para guiar a los delfines hacia el canal de navegación de la bahía.
De acuerdo con información proporcionada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), una vez que los ejemplares se encontraban en el canal, se dio seguimiento desde embarcaciones para mantener una distancia adecuada y reducir el estrés de los animales, además de procurar que prestadores de servicios turísticos respetaran el perímetro de seguridad. Durante este acompañamiento se observó que los delfines intentaron regresar a la zona costera, por lo que, mediante maniobras controladas, fueron redirigidos hacia mar abierto.
La dependencia federal informó que el día 2 de enero se realizaron recorridos adicionales para descartar nuevos varamientos o la presencia de ejemplares en riesgo, sin que se registraran incidentes posteriores. Asimismo, señaló que no se detectaron floraciones algales nocivas, derrames u otro tipo de contaminación asociados al evento. De manera preliminar, se indicó que el grupo pudo haber ingresado a la bahía en búsqueda de alimento y que factores como la marea baja y el ruido de embarcaciones pudieron contribuir a su desorientación.
Días después, la tarde del sábado 3 de enero, la aparición de un lobo marino en la bahía de La Paz volvió a llamar la atención de quienes transitaban por el malecón. El ejemplar nadó hasta una zona cercana a la orilla, donde permaneció por varios minutos.
Ante la presencia del mamífero, se solicitó a la ciudadanía mantener distancia y evitar cualquier tipo de interacción, mientras autoridades ambientales y especialistas en vida silvestre fueron notificados para evaluar su estado de salud y determinar las acciones a seguir. El hecho también fue documentado por usuarios de redes sociales, donde se difundieron imágenes y videos del ejemplar.

Estos acontecimientos se registran a menos de un año de otro fenómeno ocurrido en la bahía de La Paz, cuando una mortandad masiva de peces globo fue reportada a finales de junio de 2025. En aquel periodo, especialistas del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (Cicimar-IPN) vincularon el evento con un florecimiento algal nocivo provocado por la microalga Gonyaulax polygramma, la cual alcanzó concentraciones elevadas en distintos puntos de la bahía.
Durante ese episodio, se observó la presencia de peces globo muertos —también conocidos como botetes o tamborillos— en playas como El Caimancito, La Concha, El Coromuel y El Tesoro, lo que generó afectaciones ambientales y molestias a la población por el olor y los posibles riesgos sanitarios asociados a la descomposición de los organismos.

Si bien los varamientos registrados en los primeros días de 2026 no han sido vinculados hasta ahora con un fenómeno similar, autoridades han señalado que este tipo de eventos no son inéditos en la región y que su análisis requiere considerar diversos factores ambientales y oceanográficos.
Hasta el momento, no se ha emitido un dictamen oficial que establezca una relación directa entre los distintos episodios documentados recientemente en la bahía de La Paz. Mientras tanto, la presencia de fauna marina en zonas urbanas continúa siendo registrada principalmente a través de reportes ciudadanos y material difundido en redes sociales, lo que ha permitido visibilizar estos hechos y activar protocolos de atención cuando es necesario.