Viajes de avistamiento de tiburón ballena financian ambulancias comunitarias en La Paz
Biólogo marino destina ganancias de tours para mantener tres unidades en préstamo a grupos de rescate del estado.
Raúl Rodriguez De León
La iniciativa surgió durante la pandemia de COVID-19, cuando la falta de unidades médicas en diversas comunidades del estado se hizo evidente, y hoy representa un modelo único de apoyo al sistema de atención prehospitalaria en la entidad.
“El proyecto empezó durante la pandemia, cuando estábamos colectando donativos para luego comprar cubrebocas, guantes y otro equipo protector personal para los paramédicos voluntarios en todo el estado, desde Cabo hasta Isla Cedros”, relató Ahuja.
“Se descompuso, está en la carretera. Estamos esperando unos donativos para pagar la grúa y luego vamos a esperar más donativos para pagar la refacción y más donativos para pagar el mecánico”.
Esta realidad motivó a Ahuja a cuestionar qué hacían los paramédicos mientras no contaban con ambulancia, a lo que recibió una respuesta contundente: sin ambulancia no pueden hacer nada.
La relevancia de este sistema quedó demostrada durante el Festival la Machaca, Queso y Chorizo (MaQueCho) 2025 en San Antonio, donde un hombre sufrió un infarto.
“Los paramédicos de San Antonio usaron nuestra ambulancia comunitaria para trasladar este señor al hospital en La Paz durante el festival”, explicó Ahuja.
Las ambulancias utilizadas en el proyecto son unidades usadas adquiridas en Estados Unidos, que posteriormente son trasladadas a Baja California Sur, pintadas y equipadas con camillas, tanques de oxígeno y demás instrumental médico necesario.
El valor de cada ambulancia supera el millón de pesos una vez completamente equipada. Ahuja enfatizó que se trata de un programa de préstamo completamente gratuito:
“No cobramos a los paramédicos ni a las comunidades. El único ingreso que mantiene el proyecto son mis salidas con ballena gris o con tiburón ballena”.
Los viajes de avistamiento que financian esta iniciativa están dirigidos principalmente al público extranjero, con un servicio especializado que incluye traslado desde los domicilios de los visitantes, salidas de tres horas en panga y lunch incluido.
Ahuja reconoce que los precios no son accesibles para el público local, pues la estrategia busca maximizar la recaudación destinada al mantenimiento de las ambulancias.
“Lo que estoy ofreciendo, para ser franco, es para el extranjero con dinero. Pero ellos lo ven como valor, porque van a pagar bien en todas formas y ya saben que el dinero fue donado”, explicó.
Para 2026, Ahuja tiene claro que no planea adquirir más ambulancias, sino enfocar todos los recursos en mantener operativas las tres unidades existentes.
“Las ambulancias son relativamente nuevas, entonces van a durar mucho más y yo quiero seguir manteniéndolas hasta que ya no sirvan, y luego conseguir otra cuando una de estas esté mal”, proyectó.
Las personas interesadas en participar en los viajes de avistamiento y contribuir al proyecto pueden comunicarse con Pablo Ahuja a través del número +52 612 154 9859.
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Cada salida representa no solo una experiencia de contacto con la fauna marina de Baja California Sur, sino también un aporte directo al sistema de atención médica de emergencia que opera en las comunidades del estado.































