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Méxicosábado, 3 de enero de 2026

“No hemos dormido nada”: venezolana en La Paz tras captura de Maduro

Daniela Rojas, migrante que salió de su país hace siete años, relata la conmoción de sus familiares en Valencia ante la intervención de Estados Unidos.

Raúl Rodriguez De León

El despliegue militar ordenado por el régimen ha transformado la vida cotidiana en Valencia, ubicada en el estado Carabobo donde existe una importante zona militar.

El peligro en las calles no proviene únicamente de las fuerzas oficiales. Rojas explicó una amenaza adicional que aterroriza a la población civil: los colectivos, grupos armados leales al chavismo.

Rojas explicó una amenaza adicional que aterroriza a la población civil: los colectivos, grupos armados leales al chavismo integrados por delincuentes y prisioneros liberados estratégicamente por el régimen.

"Ellos son malandros, son personas malas y personas de la cárcel que el mismo gobierno es capaz de soltar y lo han soltado muchísimas veces cuando existían en los tiempos de antes las grandes marchas en Venezuela y está ocurriendo nuevamente", explicó.

“Al momento pues obviamente hay muchas emociones encontradas, todos lloran asustados porque no se sabe cómo iba a suceder toda la estrategia que había hablado en este caso Donald Trump y lo que es María Corina Machado”, detalló.

Sin embargo, Rojas aclaró un punto importante respecto a la percepción de los hechos:

Sus familiares reportan una mezcla de júbilo contenido y cautela extrema ante la respuesta del régimen, que mantiene estructuras de poder intactas en diversas instituciones gubernamentales.

Postura del gobierno sudcaliforniano

En el documento, los gobernadores coinciden en que “todo conflicto debe atenderse con apego al derecho, mediante el diálogo y a través de los organismos internacionales, privilegiando siempre la paz, la soberanía y el respeto entre las naciones”.

Para Daniela Rojas, quien salió de Venezuela en 2018 tras graduarse de la universidad con apenas 25 años, la migración forzada representa una herida abierta compartida por millones.

“Quería comer una empanada, tenía muchísimas ganas de comer algo venezolano, a pesar de que yo lo pudiera hacer en mi casa, pero investigando sobre la comida venezolana, pues me di cuenta que acá no había”, explicó.

El menú incluye arepas, empanadas y malta venezolana, aunque también incorpora platillos mexicanos preparados con recetas de su suegra, buscando crear un espacio multicultural.

“Mis padres y mis abuelos, obviamente de mi matrimonio, sí quiere que tengamos hijos y, por supuesto, yo soy la principal que quiero más bien que mi esposo vaya lo más pronto posible a conocer mi país porque para todo ser humano, nuestro país es único”, expresó.

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