Guía para el turista responsable: actividades acuáticas y reglas en La Paz
La bióloga marina, Lorenza Espinosa, comparte las mejores experiencias y consejos para esta temporada
La bióloga marina, Lorenza Espinosa, comparte las mejores experiencias y consejos para esta temporada

Emilio Trejo / El Sudcaliforniano
La Paz, Baja California Sur.– Con más de cuatro años como guía e intérprete de la naturaleza, Lorenza Espinosa de los Monteros conoce de cerca los secretos y desafíos del turismo marino en Baja California Sur.
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La bióloga marina, madre joven, independiente y emprendedora, ha trabajado en La Paz, La Ventana y en temporadas de avistamiento de ballenas en Puerto Chale, Cabo San Lucas y San José del Cabo.
Hoy comparte para El Sudcaliforniano una guía para aprovechar las actividades acuáticas de la temporada, priorizando el respeto al medio ambiente.
“En esta temporada lo principal es la Isla Espíritu Santo. Podemos visitar las playas y arrecifes, pero no nadar con los lobitos marinos porque siguen en temporada reproductiva. A partir de septiembre ya se reanuda esa actividad”, explica Lorenza.
Aun así, los visitantes pueden observar a estos mamíferos en San Rafaelito, una colonia más pequeña con arrecife de gran valor para el esnórquel.
Otra parada obligada es el Área de Protección de Flora y Fauna Balandra, accesible por carretera o por mar, donde el agua cálida y la alta visibilidad permiten disfrutar de la vida marina. “La visibilidad ayuda bastante para poder disfrutar de los peces, corales y todo lo que hay abajo”, añade.

A 40 minutos por carretera desde La Paz, la bahía de La Ventana ofrece safaris marinos de alrededor de seis horas en busca de delfines, móbulas, orcas y otras especies.
“Es la actividad que más recomiendo en esta temporada, la posibilidad de encontrar diferentes especies es muy amplia, y el simple hecho de navegar cerca de la Isla Cerralvo es una belleza”, asegura. En el islote La Reinita, en la zona norte de Cerralvo, se pueden avistar mantas gigantes y practicar buceo o esnórquel.
En el archipiélago Espíritu Santo, las reglas cambian según la zona: hay playas donde se puede desembarcar y otras donde solo está permitido anclar; en bahía San Gabriel, por ejemplo, la visita es únicamente de paso para observar la colonia de aves fragatas. Está prohibido tocar flora y fauna, y todas las embarcaciones deben permanecer atadas a boyas.
En Cerralvo y La Reinita, el acceso al islote está restringido y se debe mantener distancia con los lobos marinos y erizos. Además, la NOM-131 prohíbe nadar con ballenas barbadas y cachalotes, y recientemente se estableció un plan de manejo para regular el avistamiento y nado con orcas.
“Siempre tienen que bajar con un guía certificado, independientemente de la especie que se encuentren”, puntualiza Lorenza.
La especialista subraya la importancia de llevarse la basura de regreso, usar chaleco salvavidas y respetar la distancia con la fauna. “Todo lo que está ahí se tiene que quedar ahí. Son animales salvajes, pueden ser impredecibles”, advierte.

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Con su experiencia y vocación, Lorenza busca que el turismo en Baja California Sur sea más consciente: “La idea es que disfruten de la belleza natural, pero sin dañarla. Así nos aseguramos de que las próximas generaciones también puedan verla tal y como es ahora”.
Su empresa, Deep Blue, nació hace cuatro años como un proyecto enfocado en la conservación y divulgación de la ciencia a través de encuentros cercanos con la naturaleza. “Surge del amor al mar y de las ganas de compartir esta pasión de forma responsable, y conmigo se puede hacer todo: islas, ballenas, tiburones”, destaca.
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