Para estos días santos, a continuación van una serie de lecturas especializadas, útiles para entender nuestra realidad cachanilla desde otra perspectiva

1) ¿Es normal ver a los perros andar libres vagando por las calles? Los autores de “Pre Neolithic evidence for dog assisted hunting strategies in Arabia” encontraron dibujos en paredes de cuevas, datados de hace 8 mil años, mostrando a personas cazando apoyadas por perros. Lo más sorprendente para la comunidad científica es que los perros parecían tener un collar y una cuerda unida al cazador, lo cual es una muestra del valor del animal. Era tan importante como para dejarlo a la deriva.
2) ¿En verdad somos más los buenos que los malos? En “The 1% of the population accountable for 63% of all violent crime conviction”, concluyen que un pequeño grupo de personas, con antecedentes de violencia temprana, trastorno de personalidad, abuso de sustancias, son responsables de la mayoría de los delitos.
3) ¿La desigualdad provoca criminalidad? “Why do inequality and deprivation produce high crime and low trust?” comprueba a través de su modelo que las sociedades más desiguales tienden a contar con mayor índice de delincuencia, pero también con una menor confianza social.
4) ¿Todos los políticos son igual de malos? “Hubris syndrome: an acquired personality disorder? A study of US Presidents and UK Prime Ministers over the last 100 years” es un estudio el cual muestra a la arrogancia, como el principal elemento de los malos líderes.
El síndrome de Hubris no es una propuesta nueva, lo interesante del artículo es que los autores establecieron las características del político arrogante:
(1) Usa el poder para autoglorificarse
(2) Muestra una preocupación desproporcionada por su imagen
(3) Exhibe celo mesiánico y exaltación en el habla
(4) Confunde el yo con la nación u organización
(5) Usa el “nosotros” real en la conversación
(6) Muestra una excesiva confianza en sí mismo
(7) Desprecia a los demás
(8) Muestra responsabilidad solo ante un tribunal superior (la historia o Dios) (9) Muestra una creencia inquebrantable de que será reivindicado en ese tribunal
(10) Pierde contacto con la realidad
(11) Es impulsivo
(12) Primero es el resultado, luego la moral.
Para terminar, va “El llamado y el aprendizaje”, uno de los últimos textos de Octavio Paz publicado el 30 de abril de 1999 (falleció el 18 de abril de 1998). Aquí hace una revisión de su camino recorrido para convertirse en escritor. Llama la atención la frase: “La originalidad es la hija de la imitación”.