El cronista mexicalense Antonio Gastélum lo escribió así: “La Melgar es la primera calle de Mexicali y determina su nacimiento como ciudad…”. Esta atinada opinión la hemos referido cuando se trata el tema de la regeneración del Centro Histórico de Mexicali.
De acuerdo a un criterio cronológico, debemos atender a la calle Agustín Melgar por ser parte del primer desarrollo urbano del naciente pueblo mexicalense. Empecemos por recordar que la primera traza urbana de Mexicali aparece en el plano elaborado por C.R. Rockwood (1903-1904) a petición del empresario Anthony Heber, gerente de la California Development Company, en su empeño por crear el Valle Imperial mexicano.

Esta disposición de calles y avenidas cambió a partir de las inundaciones de los años 1905-1907, quedando el famoso callejón Martínez Zorrilla como el área donde se establecieron las primeras casas de las familias mexicanas fundadoras de Mexicali.
A partir de 1915, con la naciente municipalidad de Mexicali, inicia un proceso de reordenamiento urbano tomando en cuenta el cruce fronterizo Mexicali-Calexico, así como el trayecto del ferrocarril InterCalifornia y de su área de almacenes y talleres.
La garita internacional, al ser el origen de aquel incipiente Centro Histórico, orientó las disposiciones de las vialidades y de las áreas para viviendas y comercios. En el plano del año 1921 tenemos a la calle Agustín Melgar ya resaltando su importancia crucial al ser la vía de acceso al cruce fronterizo y de retorno a Mexicali, a la Primera Sección de la ciudad, a Pueblo Nuevo y hacia la salida a Tijuana.
La calle Melgar -al ser la ruta de acceso y salida de Mexicali- acaparó un enorme tránsito peatonal y vehicular, además concentró a viviendas y negocios de gran relevancia.
Fue tal su importancia que se ordenó su ampliación y embellecimiento para ofrecer una mejor imagen a los visitantes extranjeros. Para tal fin se reubicaron varios expendios de licores, así como algunas casas de tolerancia.
Antonio Gastelum recuerda cuando la calle Melgar era eminentemente turística con aquellos negocios llamados “Mexican Curios”, donde se vendían artesanías y postales mexicanas.
Cuando la antigua Calle del Ferrocarril se convirtió en la calzada Adolfo López Mateos la calle Melgar adquiere un novedoso interés turístico que hacía recordar los tiempos de esplendor del cabaret y casino “El Tecolote” del hotel y cabaret “Imperial”, con miles de turistas complacidos en aquel Mexicali iluminado por la publicidad de los centros nocturnos. Era el Mexicali de los viejos tiempos.