Vicente Guerra
Cerca de 120 alumnos de preparatoria del Instituto Valle de Mexicali (IVM) concluyen sus estudios exitosamente, manifestó Mario de Jesús Camacho Gallardo, director general del instituto.
Indicó que actualmente la escuela tiene mil 159 alumnos desde preescolar, primaria, secundaria y preparatoria, en este último cuentan con 359 alumnos los cuales están en preparación para ir a la universidad.
“Nosotros tenemos capacitaciones que les dan perfil para entrar a distintas universidades, dependiendo de la carrera, como ingeniería, arquitectura y también medicina, que muchos terminan estudiando medicina”, añadió.
Camacho Gallardo, comentó que hay un alto grado de jóvenes que entran a la universidad después de estudiar en el IVM, así como algunos otros que se van a estudiar a Estados Unidos ya que salen con una certificación de inglés que les permite estudiar en el extranjero.
“Una escuela como esta hace mucho énfasis en una preparación académica y profesional de nivel de excelencia, pero también a través del acompañamiento ellos van recibiendo una formación en valores y virtudes, nosotros tenemos una frase que dice, “Formar buenos cristianos, virtuosos ciudadanos”, expresó.
El director del IVM consideró que es la formación de virtudes y valores lo que los caracteriza, como la responsabilidad, la amistad, la generosidad y justicia, a través de maestros titulares como asesores que están pendientes de su desarrollo académico como en su madurez personal.
Por su parte, Enrique Sánchez Martínez, obispo de la Diócesis de Mexicali, presidió una misa especial por la celebración de los 55 años del IVM quien comentó que es un instituto que da testimonio de la fé a través de la educación.
“Es un colegio católico que tiene como objetivo la formación académica, en organizarnos y descubrir valores humanos, pero sobre todo formar y descubrir valores cristianos”, añadió.
Sánchez Martínez, puntualizó que los jóvenes que estudian en dicha escuela normalmente estudian en universidades públicas o privadas una vez que se gradúan, aunque hay pocos jóvenes que después estudian en el seminario para ser sacerdotes.
“Uno que otros, como hoy nos acompañaron dos sacerdotes que fueron alumnos, quizás por ahí andan otros dos, pero en general buscan carreras, hay inquietud vocacional, pero muchos no perseveran”, finalizó.