Chefs deben de ofrecer experiencias, no solo comida
Es una profesión difícil en la que se necesita mucha paciencia y disciplina señala Salvador Riebeling
Mariela Tapia
Salvador prácticamente inició su carrera como cocinero desde los 15 años, cuando un amigo le invitó a trabajar en su proyecto como taquero para eventos privados.
Recordó que de manera inicial, la invitación puede que haya sido en broma, sin embargo, decidió aceptar, al tener el gusto por los asados y la comida en general.
Recordó que de niño, siempre estuvo con su madre y su abuela, quienes le inculcaron el gusto por el buen comer.
Aunque es una profesión difícil, mencionó que lo que más ha disfrutado a lo largo de su trayectoria, es vivir de primera mano que con la gastronomía se pueden tocar emociones.
El conocimiento es gradual
Ahí, reconoció que no se adaptó rápidamente, pues no estaba acostumbrado a estar lejos de sus seres queridos, ni de esta ciudad fronteriza.
Durante los primeros cuatrimestres, la planta docente que le impartía clases lo observaron indeciso y con una resistencia a adaptarse, lo cual cambió gracias a una maestra que le impartió la clase de Gastronomía Universal, quien le ayudó a abrazar la profesión.
A los que desean dedicarse a la gastronomía e incluso a iniciar su propio negocio, les recomendó tener mucha paciencia y nunca dejar de aprender, pues se batalla con los empleados, con los proveedores y a veces hasta con los clientes.



























