Fallecieron 176 mujeres por cáncer de cuello uterino en BC durante 2024
Este año se han identificado un total de 302 casos sospechosos de la enfermedad que fueron referidos a estudios especializados, informó el sector salud
Andrea Jiménez
Durante el 2024, se reportó el fallecimiento de 176 mujeres en Baja California a consecuencia de tumores malignos en el cuello uterino, según cifras preliminares de la Secretaría de Salud.
Aunque se trata de cifras preliminares, las defunciones reportadas en el 2024 representan un incremento en comparación de las 160 mujeres que fallecieron por cáncer de cuello uterino en 2023, así como de las 139 defunciones ocurridas en el 2022 por esta causa.
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud de Baja California, durante el año 2025 se han identificado 302 casos sospechosos de cáncer de cuello uterino, los cuales fueron referidos a estudios especializados para detectar si se trata de tumores malignos.
Estas pruebas son fundamentales para identificar cambios precancerosos en las células del cuello uterino antes de que evolucionen a cáncer
El médico, recordó que una detección temprana de la enfermedad mejora significativamente las posibilidades de prevenir complicaciones graves, por lo que invitó a las mujeres a realizarse estas pruebas periódicamente a partir de los 25 años.
¿Qué es el cáncer de cuello uterino?
Esta enfermedad, también conocida como cáncer cervicouterino o cáncer de cérvix, es un tipo de cáncer que se desarrolla en las células del cuello del útero, el cual puede ser asintomático en sus etapas iniciales.
De acuerdo a un comunicado de la Secretaría de Salud, este tipo de cáncer puede derivar de una infección por Virus del Papiloma Humano, y es la única neoplasia (tumor) prevenible al 100% mediante la vacunación o el uso de condón.
Algunos síntomas de alerta son el sangrado vaginal anormal, especialmente entre periodos, después de las relaciones sexuales o la menopausia, dolor pélvico o al tener relaciones sexuales, además de flujo vaginal persistente acuoso, rosado o con mal olor.
Asimismo, entre los factores de riesgo están el tabaquismo, las infecciones de transmisión sexual como herpes o chlamydia, la existencia de múltiples parejas sexuales, deficiencias nutricionales y el inicio temprano de la vida sexual sin protección.


























