Confirma Salud 709 casos de hepatitis C este 2025 en Baja California
Es una enfermedad viral que aunque es curable, existe la reinfección, informa Lucia Alejandra Pérez Mejía, directora de Salud Pública de Baja California
Andrea Jiménez
Lucia Alejandra Pérez Mejía, directora de Salud Pública de Baja California, señaló que la enfermedad puede presentarse de forma aguda o crónica, por lo que es importante que su detección se de lo más pronto posible para iniciar con el tratamiento.
Aunque existen diferentes tipos de hepatitis, la hepatitis C es considerada la más peligrosa de todas ellas, ya que puede llegar a ser mortal en ocasiones, y por este motivo las autoridades de salud del estado realizan búsquedas constantes de personas infectadas.
Pérez Mejía puntualizó que en lo que va del año se han realizado más de 49 mil pruebas de hepatitis C en Baja California, de las cuales 709 dieron positivo e iniciaron su tratamiento, el cual tiene una duración de tres meses y es gratuito en el sector salud.
Si bien la hepatitis C tiene cura, la entrevistada advirtió que es posible que una persona ya recuperada vuelva a infectarse si continúa teniendo contacto con sangre contaminada.
Grupos de riesgo
Entre los sectores vulnerables a esta enfermedad están las personas que utilizan drogas de tipo intravenoso, aunque también se realizan tamizajes constantes en personas que recibieron una transfusión sanguínea o un trasplante antes de 1992.
Se considera además como vulnerables a las personas privadas de su libertad, los trabajadores de la salud y aquellos que realizan prácticas sexuales que generan lesiones o sangrados también pueden estar en riesgo de contagio.
Aunque se trata de una enfermedad principalmente asintomática, con el tiempo pueden aparecer algunos síntomas como una coloración amarilla en los ojos, heces claras con orina oscura, entre otros.
Entre las recomendaciones para evitar contagios de hepatitis C, entre personas que utilizan drogas intravenosas, es no prestar jeringas y de preferencia utilizar jeringas nuevas para el consumo.
También se recomienda no compartir utensilios punzocortantes, como rastrillos, ni cepillos de dientes, ya que en ocasiones pueden tocar la sangre de la encía y ser contaminado.
Finalmente, en el caso de las personas que busquen hacerse un tatuaje o perforación, se hace el llamado a revisar que se trate de un lugar establecido, que cumpla con los avisos de salubridad correspondientes, y asegurarle que sus utensilios no estén contaminados.
Las diferencias
Entre las hepatitis, las más conocidas son “A”, “B”, “C”, que se contagian por diferentes virus, y tienen además diversos métodos de contagio, según información de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Mientras que la hepatitis C se contagia por medio del contacto con sangre contaminada, la hepatitis A se transmite al ingerir agua o alimentos contaminados, o por el contacto directo con una persona infectada.
A diferencia de las otras hepatitis, esta no causa hepatopatía crónica, pero puede en ocasiones ocasionar síntomas debilitantes e incluso, en raras ocasiones, generar una hepatitis fulminante que llega a ser mortal.
Por otra parte, la hepatitis B se transmite con mayor frecuencia de madre a hijo durante el nacimiento y el parto, así como a través del contacto con sangre, semen u otros fluidos corporales durante relaciones sexuales con una persona infectada.
Este tipo también puede causar una infección crónica, poniendo a las personas en riesgo de muerte por cirrosis o cáncer de hígado, y al contrario de la hepatitis C, si existe una vacuna contra la hepatitis B.



























