Preocupa a inversionistas posible impuesto del 3.5% en remesas
La propuesta afectaría a todos quienes envíen dinero desde una cuenta en Estados Unidos a una cuenta en el extranjero, advirtió el mexicalense Marco Moreno García.
Andrea Jiménez
La posible aprobación de un impuesto del 3.5% al envío de dinero de una cuenta en Estados Unidos a una cuenta extranjera ha generado preocupación entre inversionistas, reconoció el mexicalense Marco Moreno García, experto en servicios financieros.
Este fue uno de los puntos que se tocaron en el Latin American Family Office Forum, organizado por el despacho Procopio a finales de mayo, donde se revisaron temas como el crecimiento de los mercados privados y productos no bursátiles, entre otros.
Moreno García, socio de la financiera Cerity Partners y asistente a la reunión, resaltó dos temas de alarma relacionados a la propuesta “Big beautiful bill” del presidente Donald Trump, la cual ya cuenta con el aval de la Cámara Baja de Estados Unidos.
El primero, explicó, se refiere a un impuesto del 3.5% a las remesas, el cual afectaría a cualquier persona que envíe dinero de una cuenta en Estados Unidos a una cuenta en el extranjero, aunque podría haber excepciones para ciudadanos y residentes legales.
La propuesta, consideró el experto, impactaría principalmente a la población fronteriza, pero tendría efectos sobre todas las empresas o ciudadanos que realicen este tipo de transferencias.
La segunda propuesta, explicó Moreno García, es la conocida como “Sección 899”, que permitiría al gobierno de Estados Unidos aplicar impuestos adicionales a inversiones de países que tienen una “política comercial agresiva” hacia el país norteamericano.
Esta política, que fue considerada por el entrevistado como un impuesto discriminatorio, podría incluir a países como México, China, Japón y otros.
Pedro E. Corona, socio del despacho de abogados Procopio y también mexicalense, advirtió que la propuesta de un impuesto a las remesas es violatoria al tratado fiscal entre México y Estados Unidos, además de que actualmente no están claros sus efectos.
La propuesta del presidente norteamericano recibió el aval de la Cámara Baja de la Cámara de Representantes de Estados Unidos el jueves 22 de mayo, por lo que fue turnada al Senado, el cual deberá resolver sobre el tema antes de que termine el año.


























