Señalan ventajas de riegos presurizados, pero son inviables para cultivos de baja rentabilidad como el trigo
La inversión inicial en equipamiento, los estudios y el mantenimiento constante, elevan los costos del riego
Alejandro Domínguez del Hoyo
Los riegos presurizados tienen muchas bondades ya que su eficiencia puede llegar a ser de hasta un 95 %, sin embargo, por su costo, son inviables para cultivos no rentables como el trigo, expuso el consultor independiente, Sergio Payán Ochoa.
En su exposición en la serie de conferencias realizadas en el Instituto de Investigaciones de Ciencias Veterinarias de la UABC, comentó que el 97 % del agua en el mundo es salada, y solo el 2.5 % es agua dulce.
De ese 2.5 % del agua dulce, el 68.7 % se encuentra congelada en glaciares, el 30.1 % se encuentra en el subsuelo, el .08 % es permafrost, es decir, supercongelada, y solo el 0.4 % es supérficial, de ahí la importancia de cuidarla.
Los cultivos dejan una huella hídrica, es decir, para producir 500 gramos de maíz se requieren 450 litros de agua; para producir una sola manzana, se utilizan 70 litros, mientras que para producir 500 gramos de bisteck, se requieren 4 mil 500 litros.
En el país, el 77 % del agua es de uso agrícola, hay 20 millones de hectáreas de superficie cultivable, de los cuales, 6.3 millones de hectáreas, cuenta con agua, las demás, son tierras de temporal, de lluvia.
Baja California es privilegiada, ya que cuenta con una fuente de agua asegurada, sin embargo, el riego rodado que se utiliza solo cuenta con una eficiencia del 60 %.
Sistemas como el de aspersión, cuenta con una eficiencia de hasta el 80 %, ya que mucha agua se evapora con las altas temperaturas, y si hace viento, este se lleva el líquido.
El sistema de micro aspersión tiene una eficiencia de hasta el 85 %, mientras que el riego por goteo puede llegar a tener hasta un 95 % de eficiencia, pero si además se coloca un sistema de sensores de humedad, la eficiencia puede incrementarse todavía más.
Pero todos de estos equipos requieren de una inversión inicial muy fuerte, estudios de suelo, bombas, filtros y un mantenimiento constante, por lo que los cultivos de baja rentabilidad, no podrán pagarlo, señaló Payán Ochoa.

























