Andrés Ramírez, el zapatero remendón de León que mantiene vivo un oficio con 30 años de tradición
A sus 58 años, Andrés Ramírez conserva el oficio heredado de su padre y repara calzado desde su pequeño taller improvisado en la calle Leandro Valle, donde atiende a clientes locales y hasta migrantes
Rosario Horta
La calle Leandro Valle esquina con Ignacio Comonfort se ha convertido en su taller. Ahí vas a encontrar una mesa improvisada de tablas donde guarda su herramienta y es visitado por decenas de clientes cada semana.
“Desde niño me enseñó a trabajar arreglando zapatos y esto es lo que me da la papa y me sigue dando para vivir”, dijo.
Mientras coloca pegamento en sus dedos para pegar la suela de unos zapatos de dama, contó que tiene 30 años en la calle Leandro Valle, lugar que el gobierno le otorgó.
“También me dedico a lustrar zapato y yo me encontraba frente a la galletera, pero el gobierno me dijo que me viniera para acá y quienes viven en esta casa me dan permiso de trabajar”, manifestó.
Su trabajo es reconocido porque lo busca gente que llega cada diciembre de Estados Unidos y otros municipios.
Este oficio no es para cualquiera, ya que se debe tener creatividad y conocimientos sobre el calzado para ofrecer un buen servicio.

























