Arturo Ramírez Guzmán, elevar el profesionalismo contable
Arturo Ramírez Guzmán vive en dos mundos, el de la contaduría y el amor incondicional por su pequeña familia: su esposa y sus hijos
Carlos Morán
Su segundo hermano nace en Acapulco, Guerrero y van de vuelta a Tapachula. En esta tierra nacen dos hermanos más, ya registrados.
Cursa todos los estudios en Tapachula y descubre a temprana edad que el tema administrativo, empresarial y contable era lo suyo, así que el resto es el resultado de una vocación firme y bien cimentada.
Es la historia joven del C.P. Arturo Ramírez Guzmán, quien adquiere sus primeros conocimientos en la Facultad de Contaduría de la UNACH.
Siendo universitario, cursando el tercer semestre, comenzó a practicar y adquirir más conocimientos, teniendo la oportunidad de ser discípulo en el despacho de varios catedráticos.
Sí, su vida universitaria laboral la inicia con el C.P. Romeo Nájera Román, así como el célebre C.P. Carlos Lau Camacho y Elba Mónica Solorzano, y al final, se gradúa en el año 2009.
Los amigos existen y cuando esa amistad se fusiona con un compadrazgo, entre ellos puede existir una sociedad sin ventajas.
Es Alberto Zamora Díaz, un prestigiado contador, quien le invita a trabajar y en poco tiempo, se une a su firma en un despacho contable como socio.
Arturo Ramírez Guzmán es un personaje del mundo contable que trabaja bajo un código de ética, integridad y lealtad, valores que le identifican. Él es uno de los profesionales que asegura que la contabilidad es la parte esencial del mundo de los negocios.
Arturo Ramírez fue buen estudiante, de los que aparecen en el cuadro honor, así que la maestría fue un premio a su esfuerzo.
Tras diez años de noviazgo, Arturo y Magda deciden, el 17 de diciembre del 2016, unir sus vidas. Se casan y el festejo fue bendito, porque esa noche la lluvia coronó la celebración, esa bendición los premió con dos hijos.
Aprueba el examen de certificación como contador público, certificación que le da confianza e instrumentos para servir como socio colegiado del Colegio de Contadores Públicos de Chiapas.
Su participación activa en el Colegio de Contadores lo convierte en vicepresidente en el año 2024 y, recientemente, el 27 de noviembre de este año, en una asamblea se le ratifica para que asuma la presidencia en febrero del año 2025.
Nuestro entrevistado apunta que la integridad, objetividad, competencia profesional, comportamiento profesional y confidencialidad son valores éticos que todo contador debe cultivar de por vida.
Como presidente electo asegura que velará por los intereses del sector empresarial, debido a las políticas fiscales y económicas que a veces puede poner en peligro el patrimonio por decisiones incorrectas, o sea, hacer labor social apoyados de la ética profesional.
Ser colegiado, y este es un exhorto a todos los contadores, no es simplemente un número, sino que aprendes, ayudas y el socio colegiado crece, está a la vanguardia en el ámbito contable. Dicho en palabras simples: ser colegiado es crecer como profesional.
Y es que ser colegiado, reunirse con colegas, estar en el ambiente en donde las actualizaciones son constantes, así como interactuar con otros colegas de otros estados, abre las oportunidades para nuevas relaciones de trabajo.
En la región existen cerca de 4000 contadores activos aproximadamente, que sí el número de colegiados aumenta considerablemente, ya que hoy son 90 colegiados, habría más contadores capacitados y beneficiaría a todos, incluyendo al sector público.
Aunque no existe un número de contadores públicos titulados con cédula profesional, Arturo Ramírez Guzmán piensa y desea crecer el padrón profesional, para que no migren a otros lados o trabajen en otra profesión distinta.
El mundo que vivimos día a día es el desarrollo contable, crecer y ayudar a otros a crecer profesionalmente.
Como nuevo presidente electo del Colegio de Contadores, no quiere ser mejor que nadie, sino ponerle su sello, su marca, firma, ayudar a la casa de los colegiados a ser más profesionales.
Con su labor cotidiana, trabajo y desarrollo profesional, honra a sus padres Fidelina Guzmán Méndez y Arturo Ramírez Fuentes.
Arturo Ramírez Guzmán vive en dos mundos, el de la contaduría y el amor incondicional por su pequeña familia: su esposa y sus hijos.
morancarlos.escobar1958@gmail.com