Entre el deber y la familia: el orgullo y sacrificio de ser parte del Ejército Mexicano
Como una forma de reconocimiento a su labor, cada 19 de febrero se celebra el Día del Ejército Mexicano
Marcia Ramos / Diario del Sur
El 19 de febrero es una fecha significativa en México, ya que se conmemora el Día del Ejército Mexicano, una institución fundamental en la protección de la soberanía nacional y en el fortalecimiento de la seguridad y estabilidad del país.
Fundado en 1913, el Ejército Mexicano ha sido pieza clave en distintos momentos de la historia nacional. A lo largo de más de un siglo, sus integrantes han enfrentado desafíos internos y externos, manteniendo un compromiso constante con la paz, el orden y el bienestar de la población.
Sin embargo, su labor no se limita a tareas de seguridad. También forman parte de misiones humanitarias y operativos de apoyo en desastres naturales, como inundaciones, sismos y huracanes, donde aplican el Plan DN-III-E, auxiliando a la población, evacuando zonas de riesgo, distribuyendo víveres y brindando apoyo médico.
La preparación de un militar es constante. Incluye entrenamiento físico, táctico y emocional, así como capacitación en manejo de crisis y trabajo en equipo. La coordinación y la confianza entre compañeros se convierten en pilares fundamentales para cumplir cada misión.
A pesar de ello, el orgullo de servir a México es un motor que impulsa a miles de mujeres y hombres que integran las fuerzas armadas. La vocación de servicio, el compañerismo y el sentido de pertenencia fortalecen el compromiso diario con la ciudadanía.
En el marco del Día del Ejército Mexicano, la conmemoración invita a reconocer no solo su papel en la defensa nacional, sino también el esfuerzo, la disciplina y el sacrificio que implica la vida militar, una labor que se ejerce con responsabilidad y dedicación en favor de la seguridad y el bienestar de la nación.



























