Tendenciassábado, 20 de diciembre de 2025
Pechuga de pollo en salsa arrachera, ideal para una comida completa
Una propuesta casera que destaca por su facilidad de preparación y por ofrecer un equilibrio entre sabor y presentación
Alejandro Gómez
La pechuga de pollo en salsa arrachera es una opción práctica y sabrosa que combina la suavidad del pollo con una salsa intensa de inspiración mexicana, ideal para una comida completa y reconfortante. Este platillo destaca por su versatilidad, ya que puede servirse tanto en un menú casero como en una presentación más elaborada para ocasiones especiales.
Para su preparación, se utilizan pechugas de pollo cortadas en cubos medianos, las cuales se doran ligeramente en un sartén con un poco de aceite caliente hasta que toman un color uniforme. Este paso ayuda a conservar la jugosidad de la carne y a intensificar su sabor antes de incorporarla a la salsa.
La salsa arrachera se elabora a base de jitomate, chiles secos, ajo y una mezcla de especias, que aportan un sabor profundo y ligeramente ahumado. Todos los ingredientes se licúan y posteriormente se cocinan a fuego medio hasta alcanzar una consistencia espesa, cuidando que la salsa no pierda su color ni su aroma característico.
Una vez lista la salsa, se incorporan los trozos de pollo sellados, dejándolos hervir suavemente durante algunos minutos para que se impregnen del sabor. Durante este tiempo, es importante mover ocasionalmente la preparación para evitar que se pegue y lograr una cocción uniforme.
El platillo se sirve caliente y se acompaña comúnmente con arroz blanco, que ayuda a equilibrar la intensidad de la salsa. Como complemento fresco, se puede agregar una guarnición de hojas de lechuga rellenas de zanahoria rallada y frutos secos, aportando color, textura y un contraste ligero al plato principal.
Además de su sabor, esta receta destaca por su practicidad, ya que puede prepararse con antelación y recalentarse sin perder calidad. Esto la convierte en una excelente opción para comidas familiares, reuniones o incluso para llevar como alimento del día siguiente.
La pechuga de pollo en salsa arrachera es un ejemplo de cómo ingredientes sencillos pueden transformarse en un platillo completo y atractivo, capaz de satisfacer distintos gustos. Su combinación de sabores la posiciona como una alternativa accesible y deliciosa dentro de la cocina cotidiana.