Autismo: mitos que persisten y realidades que debes conocer
Especialistas alertan que la desinformación continúa generando estigmas, por lo que insisten en la importancia de conocer qué es el autismo
Connie Ramírez / Diario del Sur
A pesar de que en los últimos años ha crecido la información disponible, aún persisten mitos que afectan la percepción social y limitan la inclusión de las personas dentro del espectro autista.
Mito: Las personas con autismo no hablan
Mito: No sienten emociones
Realidad: Las personas con autismo sí experimentan emociones como afecto, alegría o tristeza. La diferencia radica en la forma en que las expresan o comunican.
Mito: Todas las personas con autismo son iguales
Realidad: El espectro autista es amplio y diverso. Cada persona tiene habilidades, intereses y desafíos distintos, por lo que no existen dos casos iguales.
Mito: El autismo es una enfermedad que se puede curar
Realidad: El autismo no es una enfermedad, sino una condición del neurodesarrollo. No tiene cura, pero con acompañamiento, terapias y apoyo adecuado se puede mejorar la calidad de vida.
Mito: Las personas con autismo no pueden ser independientes
Realidad: Muchas personas dentro del espectro autista logran desarrollar autonomía, estudiar, trabajar y participar activamente en la sociedad, dependiendo de los apoyos y oportunidades que reciban.
Mito: El autismo es causado por vacunas o mala crianza
Realidad: No existe evidencia científica que relacione el autismo con las vacunas o el estilo de crianza. Se trata de una condición con bases biológicas y genéticas.
En el marco de esta fecha, el llamado es a informarse, comprender y reconocer que el autismo no define a una persona, sino que forma parte de su identidad.





























