FIRME. Será verdad o simple estrategia, pero el senador Agustín Dorantes ha insistido en que la única candidatura que le interesa para el 2027, y por la cual dejaría el Senado, es la gubernatura de Querétaro. De ninguna manera (dicen que dice), aceptaría de premio de consolación ir por la alcaldía capitalina, tras una campaña que no prendió. Y bueno, en el PAN le están tomando en serio la palabra y por eso han impulsado a más aspirantes, como Gerardo Cuanalo. Por si acaso.
¿UNIDAD? Hablando de la larguísima, adelantadísima y fallida campaña del senador panista, vecinos de Bosques del Acueducto se quejan de que el padre de Agustín Dorantes politiza todo, hasta los chats vecinales, y no con propaganda de su hijo, sino con comentarios o reenvíos de críticas contra el alcalde Felipe Macías, el puntero de las encuestas panistas.
SACRILEGIO. En Tequisquiapan parece que el morenista Héctor Magaña hizo caso del salmo de la 4T de “primero los pobres…”, pero para afectarlos con la construcción de viviendas en sus terrenos de Estación Bernal. Y ya nada dice de su promesa de acusar al ex alcalde Antonio Mejía Lira.