Nos encontramos, por decirlo de otra manera, ante una apropiación indebida de creaciones culturales reconocidas por propios y ajenos como creaciones colectivas de pueblos originarios de México.
Ejemplos de esto, con gran eco en los medios masivos son los distintos reclamos de creadoras de textiles oaxaqueños que han entrado en controversia con distintos actores:
[1] http://www.wipo.int/portal/es/
[2]Como se expresa en los arts. 1º , 2º y 4º constitucional
La compañía Gatas Sobre el Tejado presenta una propuesta visual inspirada en iconos como James Dean y Natalie Wood para explorar las crisis de la juventud actual desde la estética del México sesentero
Con el objetivo de recaudar fondos, invitan a la ciudadanía a acudir al concierto benéfico que tendrá lugar el próximo 6 de mayo en el Teatro Metropolitano
Actores, locutores y más de 130 organizaciones impulsaron cambios legales para frenar el uso no autorizado de sus voces ante el crecimiento de popularidad de este tipo de tecnologías
Tras una historia marcada por la guerra y la resiliencia, la compañía ucraniana dirigida por Viktor Ishchuk regresa al país con El lago de los cisnes, reafirmando que la danza sigue siendo un lenguaje vivo e irreemplazable
Rosa Estela Reyes, directora del Centro INAH Querétaro, declaró que hasta el momento solo se han reunido con Municipio de Corregidora, mientras que dentro de 10 días se reunirán con Gobierno estatal
Con la propuesta “Palabras Mayores”, la dramaturga Mariana Hartasánchez busca abrir un espacio en donde las personas puedan transformar sus recuerdos y experiencias en montajes escénicos
El 26 de abril se conmemoró el día mundial de la Propiedad Intelectual como parte del Sistema Internacional que se congrega en la Organización de las Naciones Unidas[1] para actuar en torno a ‘los servicios, políticas, información cooperación en materia de propiedad intelectual’ lo que supondría la necesidad de identificar, reflexionar y actuar en torno al fomento de la creatividad e innovación de expresiones culturales que manifiestan la diversidad humana.
Las actividades y las discusiones desarrolladas en este espacio visibilizan, en efecto, distintos campos de carácter cultural, es una oportunidad para que los creadores en el sentido más amplio del término, encuentren posibilidades de respaldo institucional sobre el reconocimiento de su obra: literarias, artísticas, científicas, tecnológicas o industriales y como autores o coautores de creaciones individuales o colectivas a través de figuras como patentes, marcas o nombres industriales, entre otros.
Es en el campo referido a las creaciones colectivas en el que se subraya la relevancia de los conocimientos tradicionales y expresiones culturales tradicionales que tienen un origen asociado a la historia de los distintos grupos originarios del mundo que les dieron forma y que se aplican y se transforman desde sus formas de vida.
La protección derivada de la conceptualización de propiedad intelectual no ignora el origen ni los usos sociales o culturales de las expresiones culturales tradicionales y los conocimientos relativos a éstas; sin embargo, supone posibilidades de protección para usos ‘emergentes’ (por ejemplo usos comerciales) ante los que pudieran encontrarse esas expresiones.
De esta manera, nos encontramos con muchos ejemplos documentados de creaciones colectivas de conocimientos tradicionales o expresiones culturales tradicionales que de manera constante experimentan un uso que ‘emerge’ de actores distantes a los creadores originales, sea en términos de una lógica de intercambio, apegada a la economía de mercado industrial e incluso del reconocimiento de la autoría que sustentan esos grupos.
Representantes de la comunidad mixe de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca ante la Sra. Isabel Marant y la marca Antique Vatic señalan el uso no autorizado de sus bordados para una de las líneas de ropa que vendió en su página web durante el verano del año 2015; resultan incomparables los mercados a los que acceden las tejedoras y la diseñadora en cuestión, los contenidos que pueden sugerirse al portar una de estas prendas aparecen invisibilizados en el caso de la tienda virtual, en donde se ignora que la iconografía lo es todo, es la vida de un pueblo dentro de un paisaje animado por plantas y animales que observan cielos diurnos y nocturnos, (aunque muchos diseñadores hablen de la calidad de los géneros textiles para justificar la diferencia en el costo, la apropiación creativa y su comercialización va más allá de los insumos); los arreglos sobre registro y regalías fueron información que se discutía en tribunales franceses e instancias del gobierno estatal de Oaxaca y que siguen en búsqueda de un reconocimiento preciso.
Otro de los casos con más resonancia en las últimas semanas es la queja que interponen los representantes del Consejo para la Protección y Preservación de la Ceremonia Ritual de Voladores más conocida de manera coloquial como “Los Voladores de Papantla” (aunque dicha expresión cultural no se circunscribe a dicho espacio ni histórica ni culturalmente) ante la cervecera Cuauhtémoc-Moctezuma SA, que tuvo la idea de vender una de sus cervezas con etiquetas en donde podemos identificar a un ‘volador’. Frente a este hecho, los danzantes manifestaron su inconformidad pues no encuentran una relación entre una danza que evoca a la vida, la lluvia y el viento con la venta de una bebida que parece no preocuparle la relevancia de un espacio, una indumentaria o un tiempo ritual; hoy piden la suspensión de esa etiqueta y la mercadotecnia que use sus expresiones sin su autorización además de una indemnización por el daño cultural que han experimentado.
La descontextualización de los procesos creadores y sus productos afectan directamente la autonomía de los pueblos originarios que les dieron vida. Procesos y productos de estas características forman parte de un patrimonio cultural en muchas ocasiones milenario, no son propiedad de un individuo, ni de las personas que hoy viven y respiran, sino del colectivo compuesto por los ancestros y las generaciones por venir. Compartirán conocimientos sobre los sonidos y los silencios de la música, los espacios de las danzas, la importancia de las palabras, la matemática y estética de sus tejidos, las maneras de moldear barro, piedra, madera o metal… conocimientos en general sobre distintos registros de su lugar en el mundo; son expresiones que encuentran cobijo en el marco de los derechos humanos, culturales e indígenas, mismos que supusieron luchas, movimientos e historias de largo aliento.
No obstante, la reflexión sobre el reconocimiento pluricultural de México se encuentra ante un largo camino por recorrer; después de las reformas constitucionales[2], las leyes de reconocimiento de derecho y culturas indígenas estatales, nos encontramos ante la necesidad de generar políticas de diversos niveles que resguarden los intereses de estos colectivos.
Parte de la responsabilidad de las instituciones culturales de nuestro país supone la investigación y difusión de las expresiones culturales de la diversidad nacional de las sociedades presentes y pasadas, por ello se destaca la necesidad de proteger los usos sociales y culturales de las expresiones de la creatividad humana que suponen contenidos y significados profundos.
La reflexión, definición y transmisión de las experiencias de riesgo y protección ante las que se encuentran dichas expresiones de creación colectiva se debe nutrir de la perspectiva de las poblaciones originarias así como de aquellas construidas desde la de la perspectiva de la sociedad civil además de las opiniones que las instituciones puedan generar; con ello podríamos pensar en vías para construir una política incluyente en dichos temas.
Sin duda resultará crucial el acompañamiento de los procesos de protección de propiedad colectiva desde distintos espacios; mientras ello nos conduce a nuevos puertos, es necesario ejercer nuestro derecho y responsabilidad como consumidores; sobre la compra que hacemos cabe preguntarse si contribuye o no al fortalecimiento de creaciones o expresiones culturales colectivas de pueblos originarios, si contribuye o no a la salvaguardia de su patrimonio cultural, deducir quién es el beneficiario de esa transacción; si el beneficiario directo es parte del grupo creador de esa expresión y si hay como consecuencia fortalecimiento y salvaguardia de ese patrimonio.
Adicionalmente la compra directa a los productores (sin intermediarios en lo posible), permite el trato directo entre usuarios y creadores o innovadores de los pueblos en los que surgieron diversas expresiones tradicionales, generamos una afirmación al valor de sus conocimientos puestos en lo que muchos llaman ‘artesanías’; y evitamos también la apropiación y extracción de expresiones creativas que surgieron mucho antes que nuestro actual sistema económico y que sustentan significados y valores que forman parte de culturas vivas, dispuestas a luchar y vivir por ellos.