El talento latino se abre paso en el "criptoarte"
Las piezas se exhiben y subastan en vitrinas digitales a un clic de distancia
Federico Segarra / EFE
A través de NFT, todo se puede "tokenizar", es decir, adaptar a esas transacciones: una obra, un libro, un tuit o hasta el cromo de un deportista.
“A nivel digital, la explosión creativa es muchísimo más grande. Podemos hacer todo lo que nos venga a la mente porque hay un ordenador que te lo permite”, explica a Efe la artista multidisciplinar cubana Alejandra González, residente en Madrid.
“Antes era un mundo dominado por informáticos”. Ahora, artistas y técnicos visuales se asocian para diseñar obras, señala.
EL AUGE DEL CRIPTOARTE
La explosión de NFT ha sorprendido a coleccionistas de arte por la gran velocidad con la que estas obras han ganado protagonismo y por las cantidades millonarias a que se llega.
El éxito de este formato de arte digital va inevitablemente unido, por ahora, al valor de las critpodivisas, ya que la mayoría de NFT se tasan en etherium, la segunda criptodivisa en importancia después de bitcoin.
En los últimos meses, el mundo del criptoarte ha vivido un auge de obras venidas del centro y sur del continente americano, y cada vez más esta rama tan fértil del arte digital se nutre del talento de los latinos.
Luisa es también curadora de arte tradicional y asegura a Efe que durante la pandemia muchos grandes museos, como el Louvre en París o El Prado en Madrid, ofrecían visitas digitales guiadas y fue cuando se dio cuenta de la importancia de las obras digitales.
Ausenda cree que la consolidación de NFT llegará cuando los grandes museos promocionen estas obras digitales en sus vitrinas y vaticina que "ocurrirá pronto”.
PRIMER MUSEO DE CRIPTOARTE LATINO
Hace apenas un mes nació MALa, el primer museo digital de criptoarte exclusivamente sudamericano, una galería virtual donde cien artistas latinos han sido seleccionados para exhibir y vender sus obras, para promocionar su carrera.
También cree que muchos artistas no podían acceder con tanta facilidad a espacios de promoción artística y ahora solo “tienen que abrirse una cuenta y publicar sus obras sentados en casa”.
El peruano Carlos Kong, otro de los cofundadores de MALa, añade que las galerías digitales son más transparentes que las subastas tradicionales, ya que en el mundo digital el usuario puede ver el historial de precios que se ha pagado por la obra.
Y concluye con orgullo: "el criptoarte latino es una gran oportunidad para conocer la cultura y la idiosincrasia latinoamericanas”.



























