Culturasábado, 2 de noviembre de 2019

La Calavera tiene hambre...

La muerte anda rondando y algunos personajes de la vida cultural del estado intentan huir de ella a como dé lugar

Paulina Aguado

Entre museos y artistas

la secretaria operaba

con grandes cuadros y vistas

en todos lados se encontraba.

“Me voy a llevar a ‘la bonita’”,

amenazó con fuerza la flaca...

“Sí voy, pero la retrato ahorita”,

respondió a la calaca.

Muy coqueta posó la huesuda

mientras Aguado la pintaba,

con más maña y colmilluda

le sonreía mientras la ataba.

Paulina burló a la Catrina,

pero ese no fue tanto su pesar

como cuando con una lágrima

miró en el cuadro un caballo andar.

Ludwig Carrasco

Con batuta en mano

llegó la muerte a buscar,

a un director de orquesta,

que la pudiera acompañar.

Fue en el Teatro Metropolitano

donde a Ludwig Carrasco halló,

quien preparaba ya sus maletas

para cambiar de dirección.

Quiero que toques a

Mahler, Mozart y Brahms,

para armar una orquesta

que llegue al más allá.

Pero Ludwig tenía otros planes

y a la flaca contestó,

yo me voy a Bellas Artes

que ya me contrató.

Y así fue como la parca

sin director se quedó

y tal como la OFEQ

una terna eligió,

para poder llevarse

a alguien que toque

en el panteón.

Franco Vega

Andrea Avendaño

Todo iba bien en municipio,