Análisissábado, 31 de enero de 2026
Expediente Q / Escuelas
DE REBOTE
ÚLTIMAS COLUMNAS
Más Noticias
COLUMNAS
CARTONES
LOÚLTIMO
Newsletter
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
La reactivación del programa de Escuelas de Tiempo Completo en Querétaro, ahora con recursos estatales, es una decisión correcta y necesaria en un contexto donde la educación pública enfrenta presiones presupuestales y sociales cada vez más evidentes y en un gobierno federal que pareciera tiene otras prioridades; que el estado haya decidido absorber un faltante cercano a los 180 millones de pesos, tras el recorte federal, nos pone en sintonía con el desarrollo social: la educación no puede quedar sujeta a pausas administrativas ni a vaivenes financieros cuando está de por medio el desarrollo de niñas y niños.
El hecho de que 327 planteles retomen, a partir del 3 de febrero, la ampliación de horario de 8:00 de la mañana a 3:00 de la tarde no es un dato menor. Ese tiempo adicional en la escuela significa más oportunidades de aprendizaje, pero también mayor contención social, acompañamiento y estructura en una etapa clave de formación. En muchos hogares, especialmente donde ambos padres trabajan o donde existen condiciones de vulnerabilidad, la escuela cumple una función que va más allá del aula: es un espacio de estabilidad, convivencia y protección.
La explicación ofrecida por USEBEQ y por su coordinadora general, Irene Quintanar Mejía, deja claro que el programa no se limita a extender horarios de manera mecánica. Los ejes planteados construcción de paz, desarrollo socioemocional, cuidado del cuerpo, deporte, alimentación y respeto a los animales, responden a una realidad que no puede ignorarse: la educación académica, por sí sola, ya no es suficiente para enfrentar los retos sociales actuales.
Hoy, las escuelas cargan con responsabilidades que antes se ignoraban entre familia, comunidad y entorno social. Violencia, descomposición del tejido social, problemas emocionales y rezagos educativos confluyen en las aulas. En ese escenario, mantener a los estudiantes más tiempo en un ambiente estructurado, con docentes capacitados y líneas claras de trabajo, es una inversión directa en convivencia, prevención y futuro.
La desaparición o debilitamiento de programas como Escuelas de Tiempo Completo dejó vacíos que los estados han tenido que resolver como pueden. Querétaro optó por no cancelar y no posponer indefinidamente. Optó por sostener; la reactivación de las Escuelas de Tiempo Completo no resolverá todos los problemas educativos, pero sí atiende uno central: el abandono de la niñez por falta de políticas consistentes.
Federico de los Cobos, secretario de gobierno municipal tiene la idea de credencialización de diableros en el mercado de abastos, pero si de fondo se quiere resolver el problema de los pleitos, más valdría ir un paso adelante: sentar a comerciantes y bodegueros para abrir un gimnasio de box; quién quita que de ahí salga un boxeador con proyección nacional y les sirva a los machos alfa para sacar sus fuerzas y pulir su técnica.