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Culturamiércoles, 4 de marzo de 2020

La escalera

Vitral

Alfonso Franco Tiscareño / Colaborador Diario de Querétaro

Usted sabe que su escalera

está parada sobre el viento

y que todas las campanas

están llamando a misa.

Sus deseos quieren satisfacción,

pero no ha hallado la manera

de hacerse querer por

un buen hombre.

A dónde ha puesto la mirada,

a quién han clamado sus palabras,

cuántas veces ha rogado por un supuesto amor,

cuántas lágrimas tiene por ahí olvidadas.

La escalera de su amor

está parada sobre la nada

así no podrá pisar

ninguno de esos escalones endebles.

No se trata de rociar más lágrimas

tampoco de maquillarse como clown

no se vista con trapos

con los que se vea ridícula.

Quizá su amor está escondido entre la hierba,

quizá esté clamando por usted detrás de la línea del horizonte,

quizá esté aullando entre lobos nocturnos

paseando bajo la luz de la luna llena.

Es la llamada salvaje de la noche

del instinto que late muy profundo

todo ese deseo insospechado

latiendo dentro de un corazón noble y amoroso.

Salga usted de entre las tinieblas

en donde su nombre es pronunciado en vano,

no tenga miedo de perturbar a los búhos

de ojos grandes y vistosos, luminosos.

Tiene que recordar cómo fue que Jacob

logró construir su escalera,

tiene que luchar contra sus

propios ángeles y demonios.

Tiene que echar mano de todas

sus habilidades,

el llamado salvaje no la esperará

hasta que termine de lavar todos los trastes.

Deje todo tirado y siga esa luz,

esa estrella errante que ha guiado

a tantos, bajo noches siniestras negras,

bajo su manto encontrará abrigo y rumbo.

Siga esa luz, deje que acaricie su piel,

deje que abra las puertas superiores

donde están las llaves

de los mundos secretos.

Déjese amar, no coloque obstáculos absurdos,

déjese desnudar sin miedo, poco a poco,

déjese seducir por un potro salvaje

por un fauno erotizado y ardiente.

No tenga miedo, descubra todo su poder,

todos sus sentidos se aclararán,

deje que la palabra amor la llene de gracia

para que su encuentro sea santificado.

Entonces su escalera estará parada en un lugar seguro,

entonces se dirigirá directo al cielo,

los mismos ángeles la encaminarán

y la Torre de Babel no tendrá poder sobre usted.

Vamos, niña, trepe en ella,

brinque en los escalones,

suba y baje, baje y vuelva a subir,

la escalera bendita se llama amor, entrega, rendición.

Entonces será usted una con su Adán,

luego temblará su ser bien extasiado,

y cada célula de su Vía Láctea

recorrerá el Camino de Santiago.

Es la ruta del amor, amiga,

la del encuentro,

la insólita vía solitaria

en muchos años luz a la redonda.

Un milagro, un misterio, una luz interior,

una esfera, un himno, una centella,

un relámpago en el viento

iluminando la oscuridad infinita.

https://escritosdealfonsofrancotiscareno.blogspot.com

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