Octavio Paz, cuentista
El libro de cabecera
Carlos Campos
A continuación un breve acercamiento a los cuentos.
El ramo azul.
Antes de dormir.
Objeto de estudios psicoanáliticos, frudianos y lacanianos se deleitan ante el desdoblamiento simbólico que representa la vorágine narrativa de este cuento. Desde la entrada se advierte un desdoblamiento dialéctico hacia adentro:
“Te llevo como un objeto perteneciente a otra edad, encontrado un dia al azar y que palpamos con manos ignorantes: ¿fragmentos de qué culto, dueño de qué poderes ya desaparecidos, portador de qué cóleras o de qué maldiciones que el tiempo ha vuelto irrisorias, cifra en pie de qué números caídos?”.
Mi vida con la ola.
Carta a dos desconocidas.
Maravillas de la voluntad.
Visión del escribiente.
A decir de Guillermo Sheridan, Paz describe la vida del oficinista: “Esa sensación de irrealidad que lo atenaza en esa temporalidad media de las oficinas, en a neutralidad del lenguaje anestesiado, en esa mendicidad rutinaria que borronea la identidad”.
Prisa.
Un cuento corto en donde se pone de manifiesto nuestra vivencia en un universo donde la conciencia del hombre moderno está encerrada, cada una, en su respectiva cárcel personal.
Encuentro.
En lo que parece un divertimento surrealista, Paz juega a encontrarse. Un hombre que, apenas hubo entrado a su casa, va tras de sí mismo: “me vi salir. Intrigado, decidí seguirme”.
Cabeza de ángel.
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