Posadas con arraigo queretano
¡Entren santos peregrinos, peregrinos, reciban este rincón, aunque es pobre la morada, se las doy de corazón!, así comenzaban las fiestas decembrinas en los barrios de Querétaro, donde los vecinos gustaban de convivir antes de la llegada del niñito Jesús
Tamara Medina / Diario de Querétaro
Alfonso Camacho, cronista vitalicio del Patronato de las Fiestas del Estado de Querétaro, conversó con Diario de Querétaro acerca de estas tradiciones que tienen gran arraigo y son el reflejo de la queretaneidad de sus antiguos habitantes.
CARRO DE LA POSADA
Al igual que los Carros Bíblicos, El Carro de la Posada, es el más antiguo, pues forma parte de ellos y por primera vez apareció en las calles una noche del 24 de diciembre de 1826.
El Carro de la Posada sale a partir del día 15 de diciembre en los diferentes barrios de la ciudad, el 16 de diciembre en la calle de Madero, frente al Jardín Zenea y culminan el día 24 antes de la Navidad.
CABALGATA
CARROS BÍBLICOS
POSADAS QUERETANAS
En los escritos del libro “Leyendas y Tradiciones Queretanas lll” del escritor Valentín F. Frías, refiere que quien impulsó las tradicionales posadas y las fiestas de la Calada en 1828, fue el fundador del “Rosario de Navidad” don José M. Sotelo.
Cada noche uno de los sacerdotes invitados rezaban, mientras se pedía la posada que era cantada por las niñas de la casa y las amiguitas que se les unían.




























