El arquitecto Luis Alfonso Fernández Siurob, señaló que Emilio Azcárraga hizo algunas sugerencias para el estadio, basado en lo que era el de la capital del país
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El diseño del estadio, estuvo influenciado por el Azteca, pero con algunas modificaciones / Foto: Gerardo Tavarez / Diario de Querétaro
Hace poco más de 40 años, una reunión con Emilio Azcárraga, Guillermo Cañedo y el presidente de la FIFA determinó que Querétaro fuera sede mundialista, proyecto que marcó al estado de manera significativa, así lo recordó el arquitecto Luis Alfonso Fernández Siurob en una entrevista realizada por Manuel Naredo para el libro “El Nuevo Querétaro, 60 años de progreso”, donde narró cómo fue la construcción del inmueble que era muy parecido al Azteca, además la capacidad de espectadores que se planteaba fue de 48 mil personas.
Fernández Siurob manifestó que el tema de que Querétaro fuera sede mundialista, se dio en una reunión con Emilio Azcárraga, Guillermo Cañedo y el presidente de la FIFA, él acompañaba al gobernador Camacho Guzmán, reiterando que hasta después de la reunión se dio cuenta de que la construcción del estadio iba enserio.
“Yo seguí acompañando a don Rafael a México a otras cosas, y en una ocasión visitamos Televisa. Ahí estaban Emilio Azcárraga, Guillermo Cañedo y el presidente de la FIFA, cuando de pronto el gobernador se voltea conmigo y muy serio me dice: ¿Verdad que Querétaro sería una excelente sede para el mundial, arquitecto? Yo no sabía ni por qué estábamos ahí y dije que sí, que las condiciones de infraestructura y de localización geográfica, y me eché un rollote. Don Rafael se paró con un plumón y explicó, muy documentado, mientras rayaba un mapa que ahí había. Ellos dijeron: Sí, puede ser. De ahí nos fuimos al restaurante Churchill y don Rafael me dice: Ya la hicimos. Fue hasta ahí cuando empecé a verlo como algo serio”.
En cuanto al diseño, reconoció que las sugerencias de Emilio Azcárraga jugaron un papel importante, debido a que estaba muy sugestionado por su estadio Azteca, sin embargo, decidió hacer algunos cambios como lo fueron la posición de los palcos, debido a que querían que quedarán hasta arriba y que se pudiera acceder en coche hasta ellos, sin embargo, eso hubiera salido muy caro.
“Azcárraga jugó un papel importante en cuanto a sugerencias para la edificación del estadio, muy sugestionado con su estadio Azteca; no se dio cuenta que se trataba de otra escala. Originalmente Azcárraga quería los palcos hasta arriba, para evitar que les aventaran cosas y que subieran los coches hasta allá, como en el Azteca, pero eso hubiera costado más. Yo bajé los palcos a medio nivel del estadio y las rampas las hice peatonales, para que se pudiera llegar caminando, sin usar escaleras”.
El arquitecto, señaló que, en el tema de la capacidad del inmueble, el gobernador Camacho Guzmán quería que tuviera una gran capacidad para aficionados, lo cual tuvieron que evaluar para que la gente acudiera al estadio y no fuera un fracaso, llegando a pensar en 48 mil espectadores incluyendo a los que pudieran quedarse de pie.
“Cuando el gobernador Camacho me preguntó de cuántos espectadores debía ser el estadio, yo le ayudé a hacer un programa de necesidades y le dije que, por ningún motivo de cien mil, que Querétaro y el Bajío no tenían para eso; no lo va a llenar nunca y va a ser un fracaso”.