Nuevo “vuelo” de Michael Jordan
“ The Last Dance”, que emite Netflix a nivel internacional y el canal ESPN en Estados Unidos, se ha convertido en la serie documental más demandada del mundo, según la consultora Parrot Analytics
EFE
Con los Bulls ganó su sexto anillo y, poco después, el 13 de enero de 1999, Michael Jordan anunciaba su retirada, la segunda tras la de 1993 cuando su padre fue asesinado.
Pero no fue el definitivo adiós de la gran leyenda del baloncesto. “Air” Jordan regresó en septiembre de 2001 vistiendo la camiseta de los Washington Wizards, donde jugó dos temporadas hasta que puso punto final a su brillante trayectoria.
EL ÉXITO DEL “ÚLTIMO BAILE”
“The Last Dance”, que emite Netflix a nivel internacional y el canal ESPN en Estados Unidos, se ha convertido en la serie documental más demandada del mundo, según la consultora Parrot Analytics.
Según un análisis de esta consultora, durante la semana del 19 al 25 de abril la serie tuvo una demanda 37 veces mayor que la media de las series de televisión en los Estados Unidos y 30 veces más que la media de las series a nivel mundial.
“La popularidad mundial de `The Last Dance´ refleja el atractivo global de los deportes y la figura de Michael Jordan y los Chicago Bulls de los años 90", explica Steve Langdon, director de alianzas de Parrot Analytics.
"Estamos asistiendo a un aumento de la demanda de documentales deportivos durante la pandemia del coronavirus”, explica Langdon.
EL PODER DE JORDAN
“El último año con los Chicago Bulls fue muy difícil y complicado”, explicaba Jordan en el programa “Good Morning America” de la cadena de televisión ABC, días antes del estreno de la serie.
En este contexto, tienen mucho que ver dos personajes: Phil Jackson, el entrenador que ya sabía que sería su última temporada, y el gerente general Jerry Krause, el gran “enemigo” de Jordan.
“Krause ya le había dicho a Jackson que aunque tuviesen una marca de 82-0, él no iba a seguir, y mi posición fue la de unirme al entrenador", reconoció Jordan.
Otra de las razones del mal ambiente que se vivía en los Bulls fue el malestar del alero Scottie Pippen con la directiva, porque se consideraba mal pagado para su categoría y a quien Jordan valoraba como un pilar vital en el éxito de la franquicia de Chicago.
El “último baile” de Jordan, actual propietario del equipo de los Charlotte Hornets, ahonda en un personaje que tuvo problemas con las apuestas y no quiso meterse en política, circunstancia por la que le llovieron críticas de la comunidad afroamericana.
Entre ellas del expresidente estadounidense Barack Obama para quien fue "decepcionante”, que Jordan no apoyara al candidato de color al Senado de Estados Unidos para el estado de Carolina de Norte en 1990, Harvey Gant.
Jordan no habló sobre este asunto aunque una broma que lanzó entre compañeros sobre que "los republicanos también compran mis zapatillas" pesa aún en su contra.































