Cientos acuden a la bendición del obispo
Faustino Armendáriz pide que la Semana Santa purifique y transforme a los fieles. “que la palabra y la eucaristía sean nuestro alimento, que nos purifique…”
por Zulema López
Esperanzados de renovarse con la pasión y resurrección de Cristo, fieles se congregaron en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús para ser partícipes de la ceremonia para recordar la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
Deteniendo “las palmas” en lo alto para que fueran bendecidas, los fieles escucharon las palabras del obispo de Querétaro, Faustino Armendáriz Jiménez, quien los conminó a analizar las gracias con las que han sido bendecidos y llenarse, por tanto, de alegría.
En la época de Jesús, continuó, cientos de familias lograron ser bendecidas, por lo que corrían a su encuentro, gritándole alabanzas y recibiendo paz en sus corazones.
“Que acompañando a Jesús en esta Semana Santa, la palabra y la eucaristía sean nuestro alimento, que nos purifique, que nos transforme y que, algo o mucho, pase en nuestra vida”.
Además de otorgarles salud, Jesús también ayudó a que los fieles recuperasen la dignidad, sostuvo el jerarca, al tiempo que conminó a los asistentes a acercarse a Dios.
Al término de la bendición de las palmas, encabezó la procesión, que partió del santuario hasta la Catedral, en donde ofició la misa eucarística.























