Señala Beatriz Robles Berlanga que la reducción de recursos en congresos locales y municipios debe ser decisión de cada uno de ellos conforme a sus realidades
Advierte el diputado Antonio Zapata que hablar de temas como reducción de recursos a congresos y a municipios en el Plan B es para no hablar de la infiltración del dinero ilícito en las campañas electorales
Señala el vicecoordinador de la fracción de Morena en el Congreso de la Unión que se ganará de manera una mayoría contundente en el Congreso local y con la coalición en el estado y los municipios de Cadereyta, El Marqués y San Juan del Río
Don Gabino le sonríe a la vida, a pesar de tener que peregrinar por su trabajo y esperar que le den su permiso municipal y comprar una camioneta / Foto: Armando Manzo / Diario de Querétaro
Hace tres años le robaron la camioneta que le ayudaba a transportar todo el equipo de su puesto de tacos de guisado, ya no tiene la misma fuerza de mucha de su competencia, hay que hablarle más cercano al oído para escuchar el pedido, sin embargo, Gabino Sánchez Muñoz, a sus 85 años, se sigue levantando de lunes a sábado con la esperanza de volver a tener un vehículo, y además, que el municipio le dé su permiso y no sólo una solicitud de ello para desempeñar su labor gastronómica.
De semblante tranquilo, con sonrisa a flor de piel, desde hace ocho años, don Gabino o ‘El Pique’, como se le conoce, ofrece sus tacos de guisado a todo aquel transeúnte que pase por el City Club de prolongación Zaragoza, mientras sus ya ancianas manos, preparan los tacos que han de calmar el hambre de su clientela.
“Tengo ocho años trabajando aquí, ya estoy bien acreditado, sin embargo, no he podido recibir mi permiso de trabajo, el municipio me trae vuelta tras vuelta, solo me han permitido trabajar con una solicitud que hice este año. Ahorita estoy viendo que me den el permiso por medio de un promotor”, afirma el octogenario vendedor, al tiempo que prepara un taco de carnitas y otro de nopales con papas para dárselo a un hambriento cliente.
Pionero en la zona, don Gabino, asegura que trabaja con el anhelo de juntar dinero para hacerse de una camioneta, aunque sea usada y viejita, pero que le ayude a transportar sus muebles y mesas, ya que la que tenía se la llevaron, según le dijeron, en una grúa y no la encontró nunca.
“Yo llegué primero aquí, ahorita ya hay uno, dos, tres, cuatro negocios más de comida, pero ni modo, hay que seguir chambeando. Fíjese que tenía una camioneta, me la robaron aquí. La dejaba yo aquí en el estacionamiento del City Club, un día que se quedó, se descompuso. La dejé y me fui en un carro de sitio. Y aquí se la robaron. Dijeron que una grúa. Fui a Tránsito y le dije a un amigo que trabajaba ahí, que trabaja ahí. Ricardo Pegueros. Le di la credencial para que investigara la mica del vehículo. Pero no, no estaba ahí. Se la robaron o se la llevó alguien”, afirmó mientras checa con una mirada que, a sus clientes, ubicados en una mesita enfrente, no les falte nada.
Tras la pérdida de su camioneta, don Gabino, tiene que pagar todos los días 240 pesos para que le lleven y le traigan sus muebles y mesas, además de llevarlo de su casa en Valle de Alameda a Santa Bárbara y de ahí regresar a Prolongación Zaragoza, para después, en la tarde, volver a recorrer el mismo camino.
“Ahorita me estoy viniendo en carro de sitio y viene un carro de sitio por mí. Es un gasto extra. Tengo que llegar a trabajar y luego a llevar todo para descansar. Ahorita estoy luchando por una camioneta. Yo trabajo todo esto de la preparación en Santa Bárbara y vivo en Valle de Alameda. Está difícil, es un peregrinar. Y uno tiene que granjearse la voluntad de la persona que le trae, que le regale el refresco, que le regale la tortita. Me ganó la confianza y el favor. Me ayudan a bajar y a subir. Aquí me llego aquí y está vacío. Me voy de aquí y dejo vacío. Así es”, señala con una sonrisa que no le abandona y una mirada juvenil que contrasta con su ya arrugado cuerpo.
Con la compañía de su pareja, Juana Rodríguez, ofrece tacos de chicharrón, nopales con papa; carnitas, que, afirma, son su especialidad; de deshebrada, de mole, de chile rojo y varios guisos más, que acompaña con frijoles o arroz, dependiendo del gusto del comensal. Pero ya se siente cansado, aunque eso no le quita el ánimo.
“Le hice al básquetbol con amigos de su periódico hace muchos años, éramos ‘Los Vagabundos’. Le hice al box, a las carreras de autos, al beisbol, al futbol, que jugué profesionalmente con los Gallos Blancos de hace muchos años y me conocían como ‘El Pique’. Bendito sea Dios, es lo que me ha conservado, yo creo. Que no deja de dolerme la espalda ya por los años y ya me siento cansado. Pero, en fin, hay que batallar diario hasta que Dios nos diga: ‘hasta aquí’”, aseveró don Gabino mientras cruzan unas personas frente a su puesto y se escucha el “¡pásele, pásele!, hay de carnitas, de frijoles, de carne, de chorizo, lo que usted quiera, ¡pásele, pásele!”.
Así don Gabino se mantiene con la esperanza de dos cosas importantes en su vida: su permiso y su camioneta, mientras se le puede encontrar de lunes a sábado de 9:00 a 15:00 horas, porque el domingo es día de ir a comprar la despensa y dejar todo listo para preparar los alimentos un día antes o por la mañana.