Duele lesión a pulmón verde
En la zona los árboles están hechos carbón y el olor a quemado está en el ambiente
Alejandro Payán/Enviado
Poco o nada podían hacer los habitantes para salvar la sierra, el distintivo de esta región que por años orgullosos presumían como el gran pulmón de Querétaro.
La tierra aún sigue caliente, las cenizas cubren el suelo, los árboles hechos carbón y el olor a quemado persiste en el ambiente, más de una semana ha pasado desde que terminó el incendio y los restos siguen como si hubiera pasado ayer.
Desechos de alimentos, basura y envolturas aún siguen en el suelo, los restos del campamento indican el paso humano en la zona.
Vicky García, originaria de Jalpan dice que fue a apoyar todos los días a los combatientes del incendio.
El calor que se sintió durante casi un mes alcanzó los 40 grados, llegaba a kilómetros de la zona afectada, el olor a leña quemada y el aíre caliente eran indicador de que algo andaba mal.
“Si en esos días la temperatura estaba muy elevada, las tardes se tornaban grises y te dabas cuenta que era por la situación del incendio”.
El señor Juan López se dedica a cuidar sus borregos y chivos, los llevaba a pastorear al monte, no tardaba más de 20 minutos en llegar al monte, cuando elementos de la policía municipal le dijeron que no se acercara a la zona.
Alfonso Rojas, vecino de San Juan de los Durán, apoyo en el combate a los incendios, conoce bien la zona, pero no le dieron ningún apoyo, ahora recolecta leña de árboles secos para poder aprovecharla en su vivienda.
“Esta madera ya no tiene ninguna función, la ocupamos para cocinar en la hornilla, estuvimos haciendo brechas contra el fuego, el incendio llegó cerca y estuvo del otro lado del cerro, nos preocupó que el fuego creciera para que no llegara al rancho”.





























