Se renovó el mobiliario urbano, colocaron vegetación y protección perimetral, rehabilitaron el área infantil y áreas comunes, modernizaron luminarias, etc
Para proteger el ANP autoridades municipales señalan que se respetará el estudio de capacidad de carga que limita a poco más de 16 mil visitantes por semana
Generar un diferencial de información, esto es, una propuesta discursiva distinta y propia es lo más difícil de todo en las artes. A la consecución de tal objetivo se le denomina “impronta” y ella nos lleva en última instancia a reconocer la estilística del artista cada vez que observamos un cuadro suyo. Pero también nos lleva a la posibilidad de generar teoría, una pieza de arte excelente nos inspira a teorizar sobre ella, a discurrir en nuestro universo de lenguaje, a inter-traducir el lenguaje visual del discurso del artista en nuestro lenguaje, de manera que la intersección entre nosotros y la obra de arte sea capaz de recrear nuestra mitología y llevarnos a nuevas conclusiones sobre la existencia en sí o sobre cualquier aspecto de ella.
Muchas de las propuestas visuales que se hacen en la provincia (e incluso también en las grandes capitales del arte en el mundo, como la Ciudad de México) adolecen de una pretensión teórica además de una pretensión visual. El artista visual que se enfoca solamente en que su obra genere alguna innovación técnica (lo cual es ampliamente difícil) pierde el sentido verdaderamente epistémico y ontológico de la creación artística. No creamos porque sí, en el acto creativo hay siempre una enunciación ética, porque el creador de arte (y de cualquier otra cosa) necesariamente se compromete a hacer feliz a aquello que crea, es responsable del destino de su obra y de que a través de ella se pueda mejorar éticamente al mundo.
Entonces, las propuestas artísticas verdaderamente interesantes y completas son las que no crean porque sí, sino porque es necesario, porque a través de esa creación vierten información en el mundo que lo mejora y complejiza. El arte como investigación no debe malinterpretarse desde el academicismo contemporáneo que cree que el arte (o la filosofía) se hace en las universidades, el arte se hace en la calle y normalmente el arte excelente se hace desde el Sur, desde la otredad de los oprimidos, sólo ahí hay dinamismo existencial y necesidad de justicia. El arte que se pone en servicio del bien y de la justicia, de la complejidad informática, y de la investigación artística del mundo es el que en verdad tiene posibilidades de trascender en el tiempo.
En Querétaro está sucediendo algo en ese sentido, un taller de arte acaba de ser fundado por destacados artistas queretanos jóvenes y es preponderante que todos lo visitemos y nos empapemos de su trabajo y teoría artística, se trata de “La Piedra: taller de arte transmoderno”, un taller de arte y grabado ubicado en el número 44 de la calle Melchor Ocampo en el Centro de Querétaro al interior de El Centro Cultural y de Historia del Sindicato de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado “Cecuhi S.T.S.P.E”. En este espacio confluyen tanto un destacado trabajo en términos técnicos y visuales, como un discurso teórico capaz de convertir a este taller en una verdadera escuela de arte fuera del academicismo universitario que ha sido tan nocivo para el arte y la filosofía en la contemporaneidad. Este taller de “arte transmoderno” es definido en su documento fundacional como:
“Un lugar alternativo de formación artística teórico-práctica. Un lugar de acción independiente y colectiva, que busca la innovación artística, influenciada directamente por el estudio filosófico, científico y tecnológico. Un lugar donde abordar diversos nudos de problemáticas actuales, desde el estudio y la producción artística. Un lugar de difusión, venta y promoción de obra artística del colectivo, y de artistas nacionales e internacionales. Un lugar para la Creación que ultrapasa lo posmoderno y propone una nueva contemporaneidad transmoderna, a partir del diálogo, la interdisciplina, la complejidad y la re-significación mitológica. Un lugar para acabar con la soledad.”
El arte transmoderno, como lo definen sus integrantes a partir de la Filosofía de la Liberación de Enrique Dussel, es aquél que supera los moldes de la modernidad y la posmodernidad, para dejar atrás al eurocentrismo imperante en las universidades, al cristianocentrismo de las sociedades occidentales, a la heteronormatividad, y al patriarcado machista. Un arte verdaderamente revolucionario que se compromete con ideales y con principios éticos que mejoran a la sociedad es lo que La Piedra: taller de arte transmoderno pretende hacer. En su documento fundacional (disponible en su sitio de Facebook que recomendamos ampliamente visitar “La Piedra: Taller de Arte Transmoderno”) se enuncia, recordándonos un poco a los manifiestos de las vanguardias artísticas de principios del siglo XX, su marco categorial de investigación en donde exponen los principios teóricos a partir de los cuales se desarrolla su labor creadora, una labor que no es porque sí, ni sin razón, sino que se desarrolla a partir del compromiso ético para con el Otro y del compromiso con el arte como una forma de comprender el mundo, entendiendo verdaderamente su dimensión epistémica y ontológica.
Problematizantes:
Complejos
Interdisciplinarios
Recreadores y visionarios
Libertarios
Que acaben con la soledad
Cada una de ellas es por sí misma un universo conceptual desde el cual se puede innovar artísticamente. De manera que el taller invita a todos los interesados en la creación seria y pertinente en el contexto a formar parte de sus cursos, seminarios, diplomados, y talleres permanentes con grandes maestros invitados así como a la comunidad artística y cultural a co-crear junto con ellos el arte de la Transmodernidad.
En su primer evento, que investigó la esencia misma de la creación visual: el dibujo. El maestro Pablo Querea fue invitado para impartir este taller en el que participaron destacados artistas queretanos jóvenes como Pablo Moya, Xavier Aguilar, Osiel Guerrero, Pixie Ocampo, entre otros.
El resultado de este encuentro fue una co-producción de La Piedra con el maestro Querea generando dos grabados que están a la venta directamente en el taller o a través de su página de Facebook “La Piedra: Taller de Arte Transmoderno”, invitamos a todos a interseccionarse y colisionar con esta nueva propuesta artística y teórica en Querétaro, que ha venido a refrescar la creación visual en nuestro estado.