Emprenden con pinos queretanos
Amealco se convertirá pronto en productor de árboles de navidad
Eduardo Hernández
Recuerda que hace 12 años llegó a un lugar desierto y poco a poco lo fue transformando con la siembra de árboles, por lo que, cuando le platicaron sobre los pinos de navidad era una forma de reparar la tierra, no lo dudó ni un segundo.
Ya pasaron tres años desde que don Rosendo tomó esta decisión y hoy asegura que “aunque no agarre un solo centavo de ellos, la diferencia de la tierra y la ayuda a reducir el cambio climático es mi paga”.
Refirió que tenía en mente empezar este año con la venta de los primeros árboles de navidad, pues ya están casi listos, pero don Rosendo se dio cuenta de que realmente no quiere venderlos todavía porque piensa que pueden crecer más.
“Si no tengo zapatos, prefiero andar descalzo que cortar ese árbol, mejor me espero a que valga la pena y si no, mejor nunca lo corto, me quedo así para siempre”, señala don Rosendo mientras camina entre los árboles que le inspiran tanto aprecio.
Don Rosendo aseguró que es viable comercializar los árboles de navidad porque la inversión fue de tres pesos con cincuenta centavos por pino, mientras que el precio de venta sería mínimo de 500 pesos.
Hoy está feliz porque siente que al menos tiene su propio paraíso, un lugar donde se puede andar a caballo, asar carne en un día de campo, jugar al columpio o pescar en los bordos, aunque los terrenos aledaños continúan desiertos cuando no es temporal de maíz y frijol.
CONAFOR
Se eligió esta especie de árbol porque tiene la facilidad de que se puede podar y formar al gusto, además de que puede dar los mejores resultados en Querétaro.
Dijo que los municipios con mayor potencial son Amealco de Bonfil, Huimilpan, Pinal de Amoles, San Joaquín y Peñamiller; en el programa pueden participar ejidatarios y pequeños propietarios.
“La ventaja es que se puede hacer reposición de los árboles que sacaron y no tendrían problemas para su nuevo desarrollo, además son más redituables que los cultivos tradicionales”, resaltó.
Raúl del Mazo indicó que la Conafor no tiene una meta por ahora, sólo está en sus planes el inducir a las personas para que hagan este tipo de cultivo.
Refirió que la suma de las 70 hectáreas que se trabajan en la actualidad ha sido paulatina, sólo en el primer año fueron 35 hectáreas.
En diciembre sale la convocatoria que emite la Conafor para todos sus programas y proyectos, pero directamente se puede hacer cualquier trámite o solicitud en Moisés Solana 129, en colonia Balaustradas, cerca del estadio, en las oficinas de Conafor.
Gelasio Lemus Santos, jefe de Departamento de la Pronafor, destacó que el reto es convencer a la gente de que es viable la reconversión productiva, porque señala que inicialmente esas áreas fueron forestales, lo que la hace viable rentablemente.
Los requisitos son la posesión de la tierra, copia de credencial de elector, solicitud por escrito, inscripción de la intención de llevar a cabo el proyecto, acreditar nacionalidad y tener el programa de manejo forestal.























