Incrementan operativos para cuidar a activistas
Luego de amenazas por parte de elementos de seguridad privada
Patricia López Núñez
A pesar de esos cambios, dijo, la migración no para y cuando no, los migrantes no pueden abordar el tren, caminan o viajan en grupos más pequeños, “de 20, 25 o 30 personas”, cuando antes viajaban en grupos más grandes.
Las agresiones también se sufren de parte de pandillas locales y población civil, sobre todo en zonas como La Cañada, Hércules y Santa María Magdalena, donde se presentan robos y ataques en contra de los migrantes desde el año pasado, principalmente de noche.
Los migrantes tratan de evitar ese corredor pero no presentan denuncias ante la falta de confianza de que procedan las carpetas de investigación, pero eso tampoco disminuye la migración.























