Muchas “payasadas” en el segundo debate
Un recorrido por taquerías, restaurantes y hogares queretanos reflejó el poco interés del electorado por ver el encuentro, la aprobación popular de que por primera vez se hicieran preguntas del público y las gustadas bromas por el encontronazo entre los presidenciales
Anaid Mendoza
El reloj marca las nueve en punto y el debate político no comenzaba, aún así en algunas cenadurías del barrio de San Francisquito ya tenían sintonizado el canal indicado.
En un recorrido realizado por Diario de Querétaro destacó que en muy pocos comercios y comederos estaban pendientes del debate.
En la zona de taquerías de “Garibaldi”, entre olor a tacos de bistec y enchiladas queretanas, sólo uno de los locales mantenía encendida su modesta televisión con el segundo debate presidencial.
Los comensales se observan indiferentes al acontecimiento, más bien concentrados en sus tacos y sin atender el “agarrón” entre los candidatos. Platican, ríen y se pasan las servilletas, de fondo los que aspiran dirigir el país, ignorados por los clientes.
Ahí siempre atentos escucharon las propuestas y réplicas de cada uno de los candidatos, espacio donde no puede faltar la picardía mexicana, no puede faltar para bromear entre los demás integrantes de la familia.

























