Señora poesía, por favor, brille en mis ojos, palpite en mi corazón, hágame cabalgar a pelo por la Selva Negra, hágame beber en la fuente de la salud, paséeme por los paraísos de la mente meditativa, revéleme a Dios.
¡Salve a los poetas que con sus palabras nos revelan las verdades de la vida! ¡Salve!
Señala la legisladora panista que a los diputados del Movimiento de Regeneración Nacional les interesa más concentrarse en temas que les den foco para obtener votos que en el beneficio de la ciudadanía
La Fiscalía General del Estado de Querétaro informó que el 20 de febrero realizaron los cateos por una investigación por los delitos de violación equiparada y abuso sexual en el hospital.
Propone el grupo parlamentario morenista que se destine un mínimo de 100 litros diarios por persona, evitar el uso de aguas residuales tratadas para uso doméstico o personal y la prohibición de tandeos y cortes de agua, entre otros temas
Se entregaron premios económicos por 45 mil pesos a primeros lugares por categoría. El torneo incluyó categorías de primaria y secundaria en ramas femenil y varonil.
…La poesía… no, no sé cuándo me llame, sólo soy su servidor más obediente, más manso, más fiel, más entregado. Para otros textos probablemente pueda sentarme y decidir qué escribir, quizá salga algo bueno, quizá no. Con ella no puedo hacer eso, ella es la dueña, ella existe de verdad como musa, ella es eso que los surrealistas quisieron definir como ese misterio en donde es la escritura la que te posee y no tú el que hace escritura… aunque eso es relativo. Claro que soy yo el que escribe, pero a la vez, lo que escribo es mucho más que yo. Ahí están todas las horas, los desvelos, lo leído, lo asimilado, lo olvidado, los amores, las desesperanzas, el miedo, las certezas, las incertidumbres, el cariño.
La poesía no, ella viene cuando quiere, en el momento menos esperado, puedes estar haciendo lo más material o insólito del mundo, lo más trivial o lo profesional, puedes estar soñando o despierto, cuando recibes su llamada. Sí, esa voz a la que llaman musa, alimentada de la mente universal, de los arquetipos, del inconsciente, del destino, de no sé dónde, de pronto toca a las puertas del corazón y de la mente. Y, ay de uno si no obedece, no pasa nada grave salvo la desgracia de perder para siempre una línea que no existe en ninguna otra parte del mundo, qué digo del mundo, del Kosmos.
En ese sentido, ella es mi dueña, mi Señora, la Poesía. Y yo, humilde y dócilmente, incluso sumiso, obedezco su mandato, porque sé que me va a llevar a pasear por paisajes ignotos, por grandes aventuras y sorpresas, por palaciegos conocimientos, porque sé que entenderé de otra manera el mundo, que junto a ella cualquier droga es vulgar, que después de entregarme en sus brazos no regresaré igual, que jamás seré el mismo.
Ella es muy sabia, mi amiga y consejera, sabe todo lo que desconozco, es la fuente de las aguas profundas y frescas, puede hablarme desde los más abismales y oscuros secretos del alma. Ella es la voz, la sabiduría perenne, la que viene desde el origen, nació con el big bang. El inconsciente, y por supuesto la conciencia, son su reino. Existe y tiene la corporeidad que le es propia, es el báculo de Dios, es la partícula más secreta del átomo, es la creadora de todo lo que relampaguea en nuestra cabeza. Ella es el alma del mundo, está en todas partes, en todo diseño, en todo lo que relumbre de belleza. Y sé que soplará en mi oído un poco de su música, y entre velos y bruma trataré de captar un ápice de ese cántico sílfico, de palabras extrañas, que conformarán mi nuevo diccionario para caminar sobre la tierra.
Huele a tierra fresca y sabe a mango, a frutas y a verduras, pero es indescriptible, indefinible e inabarcable a la vez. Está en el prana, habita el Chi, es la clave secreta que hace andar a los muertos, que los vuelve a la vida. Lázaro la tocó, Orfeo la hizo valer hasta en el hades. Se mueve detrás de las boscosas nubes negras de la feroz tormenta. Está en el viento fresco que eleva suavemente la falda de la mujer que amo, en el aire sinuoso que revienta la esfera seca del diente de león. Es el ángel de la revelación. Por eso es que ella manda, por eso es que he de interrumpir cualquier cosa que esté haciendo cuando me habla. Aunque ella no se molesta si no atiendo, nunca volverá con las mismas palabras ni con las mismas ideas de esplendores extraños como auroras boreales. Es como una huella dactilar, como un rostro, es irrepetible, siempre está generando lo que no existía.
Es que la poesía es la vida misma, el milagro de muchos años luz a la redonda. Es un acontecimiento del universo, qué maravilla que podamos mirar, escuchar, oler, degustar, tocar. La poesía está por todos lados, en los paisajes pavorosamente hermosos que nos rodean. En el sol, en el aire fresco, en la luna, en los planetas. La señora poesía está en las mujeres, en su belleza suprema, en sus besos. En la palabra, en la plática sabrosa de un amigo, en la música. En la risa de un niño, en una flor que se abre a la vida, en fin, en tantas partes que nunca acabaría de nombrarlas. Encuentro poesía también en los procedimientos de la ciencia, en las matemáticas, en la filosofía, en la física clásica y cuántica.
Que las musas soplen en mis oídos, que sus murmullos se vuelvan agua clara en mi corazón. Definitivamente soy hijo del romanticismo, pero también de las luces. Musas, hijas de la memoria infinita, hijas de todos genes acumulados durante generaciones, musas sapientes, amigas, donadoras de los secretos que se revelan durante el sueño. Es mi amor para las musas que iluminaron a Pitágoras. Mi admiración a las madres musas de todos los poetas, de los que hablan verdades, de los que profetizan, de los que siembran palabras de amor. Son las musas las que materializan lo inconmensurable, las que lo hacen visible a los ojos humanos, y la poesía es la maestra sublime, porque para eso venimos al mundo, a aprender.