REUNIÓN. El respeto y acuerdo entre Mauricio Kuri y Ricardo Anaya son tan urgentes para el PAN queretano como saber el nombre de quién será el candidato a gobernador. Ambas cosas determinarán si el partido azul aspira a retener el poder o si entra en lucha interna como la del 2009, cuando la soberbia lo devastó. La reunión privada del domingo, la primera que se conoce, revela que Pancho Domínguez ya no veta a nadie en Palacio y que algo de oficio político queda en el PAN, pese al sistema de castas que lo rige.
FACTOR. No sorprende, pero tampoco pasa desapercibida la cercanía y confianza del alcalde Josué Chepe Guerrero para ser el único incluido por el gobernador en esa reunión de reconciliación relevante para el panismo local. Chepe es el perfil emergente de este sexenio y figura como el intermediario ideal entre Kuri y Anaya, una batalla más que gana sin una sola barda de publicidad.
RETO. Hablando del sistema de castas, ojalá que le hayan explicado al nuevo delegado capitalino en Félix Osores el tipo de problemas urbanos y vecinales que deberá enfrentar, pero sobre todo resolver. No será ningún paseo para alguien sin experiencia.