Yuxtaposiciones: arte y antropología
Exposición en la Galería Libertad que conjuga celebraciones mutuas
Redacción
Por Paulina Macías Núñez y Alejandro Vázquez Estrada
Así, Yuxtaposiciones. Arte y antropología no solo es un recuerdo de lo atrozmente jóvenes que somos y de lo mucho que disfrutamos ir más allá del relato corto, pálido y tibio, es también un pretexto estructurado como un ensayo literario que narra en dos capítulos las interjecciones construidas.
Con esta exposición se hace evidente que a pesar de las divisiones disciplinares del conocimiento –normalmente racionales, clasificatorias y artificiales- se difuminan en la práctica y que científicos y artistas (o tal vez habría que llamarles sólo investigadores) desarrollan sus prácticas con los mismos objetivos: entender y ampliar su realidad.
La exposición Yuxtaposiciones, con sus dos capítulos estará expuesta en Galería Libertad hasta el 1 de octubre del 2017.
CAPÍTULO I. Arte y antropología
El Capítulo I de Yuxtaposiciones: Arte y Antropología es una muestra de investigaciones antropológicas realizadas en distintos contextos culturales que han encontrado salida en objetos, imágenes y proyectos que se relacionan con el arte en sus distintos momentos y manifestaciones.
Los argumentos se desarrollan a partir de una colección de soportes variados como la fotografía, el video, la instalación e incluso las técnicas textiles, las cuales develan de manera contundente como la investigación antropológica puede, al igual que el arte – o de manera conjunta- mostrar formas distintas de concebir la realidad.
CAPÍTULO II. Antropología en el arte
Los orígenes de la antropología se vinculan con dos coyunturas históricas: la primera, el surgimiento de la ciencia positiva. La segunda, el colonialismo. Ambas contribuyeron en la constitución de una ciencia social cuya distinción reside más que en un método o un objeto de estudio, en un enfoque.
Este enfoque, esta forma de mirar, dota a quien la ejerce de una capacidad para dejarse sorprender por lo cotidiano al mismo tiempo que le permite permanecer alerta y presto a la reflexión y deseo de comprensión que la convierte casi en un estado de ánimo.
Cuando vivimos una edad donde el arte decimonónico se pone en duda, sus premisas históricas encuentran cabida en las yuxtaposiciones, en los procesos interdisciplinarios y encuentros creativos donde la cultura, la memoria y la identidad se convierten en vías legitimas para pensarnos nuevamente los horizontes de la humanidad.























