Cuidado con la otra pandemia
¿Sabía usted que a nivel nacional 9 de cada 10 personas que acudieron a un hospital por lesiones provocadas por violencia familiar fueron mujeres?
Estas cifras son escalofriantes y hablan con claridad de un género femenino que cotidianamente es lastimado por un sistema construido por hombres y para los hombres: el sistema mexicano.
Un sistema que desde hace mucho tiempo dejó atrás el chiflido callejero o el coqueteo que hacía sentir incómodas a las mujeres, para convertirse en acosos o actos violentos súper recargados de una actitud machista.
Ese día las mujeres jóvenes alzaron la voz con tal fuerza y con tal convicción que se convirtieron en la cabeza del movimiento, de un movimiento que aglutinó mujeres provenientes de los más diversos sectores de la sociedad.
Ese día, quienes se unieron a la marcha, así como miles de mujeres que se quedaron en sus casas, hicieron sentir su ausencia en los centros de trabajo e impactaron a la economía del país en 37 mil millones de pesos, según datos del INEGI.
Por citar un solo ejemplo, el 9 de marzo tuvieron que permanecer cerradas 3 mil 200 sucursales de los principales bancos, constituyéndose en el movimiento más importante que se haya dado en los últimos años en México.
Ese movimiento no va a parar ahí, de tal manera que es preciso entenderlo y atenderlo, la verdadera transformación de nuestro país consistiría en reconocer estas demandas y escuchar a las mujeres.
Las jóvenes que predominaban en la marcha tienen claro que calladitas no se ven más bonitas y conocen las nuevas formas de alzar la voz y de defender sus derechos. Créanlo, lo harán.
Sería extraordinario acabar con esta pandemia, pero claro, sin que participe López-Gatell.
Diputado federal del PAN












