Un recinto que fue construido en el siglo XVIII por fray Juan de Herrera que contaba con imágenes de santos mercedarios; la página oficial de la ciudad indica que el claustro es el más bello construido en la Nueva España, cosa que no pudimos afirmar.
Más de 200 artistas urbanos de todo el país participarán en el evento gratuito del 28 y 29 de marzo en la exfábrica de San Bruno, con grafiti en vivo, rap, break dance, y más
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El barrio de El Dique en Xalapa celebra su centenario con una semana de actividades deportivas, culturales y sociales que refuerzan su identidad y tradición comunitaria
Sabemos que conocer el Centro Histórico de México requiere tiempo, programación de horarios, dedicar varios recorridos para poder conocer paulatinamente la riqueza que encierran sus rincones, en esta ocasión dedico este espacio para describir nuestra experiencia por sólo algunos de los innumerables lugares, unos místicos, otros no tanto; esta es la historia.
Llegábamos a la CDMX pasadas las 12 horas para conocer en primer lugar el exconvento de la Merced en el corazón del tradicional barrio que lleva su nombre, la ubicación se nos hacía difícil ante el acentuado problema del ambulantaje en la zona, rodeamos la cuadra sin poder entrar, ya que lo que alguna vez fue el atrio, hoy está convertido en un mercado. Preguntando logramos entrar a un estacionamiento donde pudimos constatar que el lugar se encuentra vacío y vecinos del lugar mencionaban que en el sexenio de Felipe Calderón se pretendió restaurar el inmueble, pero las obras quedaron inconclusas, como cientos en el país.
Después de la fallida visita caminamos por el Zócalo, entre ríos de gente para comer y trasladarnos enseguida a un lugar que siempre me causó curiosidad: el Hospital de Jesús de Nazareno, el más antiguo de la Nueva España; siglos de cambios pasaron dejando prácticamente nulo todo vestigio arquitectónico del sanatorio, principalmente por la ampliación de la avenida 20 de Noviembre en 1934, quedando intacta la iglesia que lleva su nombre y en la cual según la tradición, descansan los restos de Hernán Cortés. Lo primero que hicimos fue ubicar la lápida y efectivamente ésta se encuentra a un costado del altar, sin embargo no pudimos acercarnos por las reglas del lugar. Existen versiones que los restos se encuentran en España, pero eso amerita una investigación más detallada.
No pudimos dejar pasar la oportunidad de visitar en la calle República de Uruguay el lugar donde se construyó en 1524 el primer convento franciscano en la Nueva España, sabíamos que no existe vestigio alguno, pero sí el lugar: la "Pastelería Ideal", cuentan que subsisten algunos muros originales.
Posteriormente nos trasladamos al Gran Hotel de la Ciudad de México, un interesante edificio que albergó el Centro Mercantil en tiempos de Porfirio Díaz, quien lo declaró el primer edificio Art Nouveau en la ciudad. Con un imponente techo de cristal elaborado por el artesano Jacques Gruber, así como sus ascensores nos transporta a una época pasada.
Al día siguiente acudimos a la Alameda Central, un lugar que fue creado para el paseo de la aristocracia, al grado que se colocó una reja para impedir a la gente humilde ingresar al parque. Atravesamos el jardín, cruzamos la estación del metro Hidalgo para ingresar al exconvento de Los Hipolitos; en la época colonial fue el Hospital para Dementes, actualmente su frente está ocupado por restaurantes y en su interior un salón de fiestas, todo esto a pesar de ser un monumento catalogado por el INAH. Para ingresar a la iglesia en medio de decenas de puestos ambulantes que ofrecen imágenes de San Judas Tadeo (el santo de las causas difíciles), así como la oferta de cientos de veladoras nos percatamos del gran número de peregrinos que acuden a venerar a San Judas en medio de una nube de parafina quemada; intentamos entrar al claustro pero nos fue imposible, lo único que se conserva intacto es su fachada.
Continuamos con nuestra aventura trasladándonos al antiguo hospital de San Juan de Dios, construido a principios del siglo XVII por la orden hospitalaria de los frailes juaninos. Actualmente es recinto del Museo Franz Mayer (en honor al filántropo que donó su colección particular) el cual alberga una importante exposición de la época virreinal, también pudimos apreciar la exposición La Aviación Mexicana en dos momentos con fotografías y piezas originales de los inicios de la aeronáutica.
Justo enfrente al Museo Franz Mayer, atravesando una pequeña plazoleta hundida, se encuentra una de las más antiguas instituciones religiosas de la Nueva España, la Iglesia de la Santa Vera Cruz fundada en tiempos de Hernán Cortés; no obstante la fachada que apreciamos actualmente data del siglo XVIII. Como un dato no menos importante es que en aquel recinto se encuentran sepultados los restos de Manuel Tolsa, creador del Palacio de Minería, la estatua ecuestre de Carlos IV (El Caballito), el Museo Nacional de San Carlos, entre muchas obras más.
Proseguimos nuestra ruta para dirigirnos al Palacio de Postal, símbolo indiscutible del periodo presidencial de Porfirio Díaz, un diseño que corrió a cargo del italiano Adamo Boari, donde constatamos que todavía laboran empleados postales en el inmueble con los tradicionales costales con correspondencia. Al término de la visita nos dirigimos a comer al tradicional café de Tacuba, fundado en 1912. Nos cuentan que en ese lugar se filmó la película Los hijos de Sánchez con Anthony Queen.
Para finalizar nuestro día, acudimos al Museo Nacional de Arte (Munal), antiguo Palacio de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, que también alguna vez resguardó el Archivo General de la Nación; uno de los impresionantes legados de Porfirio Díaz. Ya nos esperaba la exposición del mexicano José María Velasco. Los paisajes y costumbrismo que plasma en cada una de sus obras forman parte del acervo de México.