Cumplió 48 años de vida
El popular equipo lo celebró con una cáscara entre integrantes y exjugadores
Julián Rodríguez
Los festejos del Betancourt en su 48 aniversario fueron otra vez un éxito. El Sábado de Gloria, como siempre, fue el día que marca el nacimiento de un club que se ha convertido en toda una tradición en una ciudad donde el futbol es hoy una religión.
El convivio en el terreno de juego fue emotivo. Vimos cómo la mayoría de jugadores mantiene ese estilo que los llevó a integrar uno de los clubes con mayor garra en la ciudad.
Es lógico que la edad se ha venido acumulando en todos, pero aún poseen esa técnica que caracterizó a cada uno de ellos; fuimos testigos de la explosividad de unos y la contundencia de otros al fabricar los goles.
Pero el tiempo permitido para ocupar ese escenario deportivo terminó y dieron paso al otro festejo, al de los amigos; y ya todos sentados en una mesa de dos por dos comenzaron a recordar sus vivencias en el equipo.
El final de la jornada llegó y todos se fueron a sus casas con la firme promesa de regresar el próximo año en el 49 aniversario.
Por su parte, su hermano Rodrigo comentó que “es expresar a través de nuestro barrio el amor por el deporte que más queremos, y a través de todo este tiempo tener nexos de amistad con muchas personas”.






















