Esoterismo / En recuerdo de Rasputín
Enigmático personaje considerado santo en su época
Frank Barrios Gómez
Rasputín estuvo rodeado de un halo misterioso. Era corpulento y de ojos azul claro. Se le relacionaba con una fuerza magnética que dominaba a hombres y mujeres. El zarévich Alexéi padecía hemofilia.
Médicos de la corte no podían curarlo, por lo que se veía amenazada la corona del imperio a falta de un heredero.
Rasputín, demostrando sus dotes curativas, controló la enfermedad. Desde ese momento, se convirtió en el hombre que mandaba en Rusia, después del emperador Nikolái A. Romanóv.
Nobles y gente del gabinete ruso peleaban gozar de su amistad y aprobación para lograr favores de los zares. A muchos poco les importaba el saber que sus mujeres tenían relaciones sexuales con el “Monje loco”, como también le conocían.
Sus dotes de premonición fueron exactos; algunas de ellas se viven un siglo después. Cuando vuelen las imágenes, madurará un fruto venenoso y serán muchos quienes lo coman.
Esto se ve reflejado en todo lo que pulula en Internet vía por la que las imágenes se transportan a cualquier lugar de la Tierra en segundos, levantando o destruyendo en un instante a una persona.
A un siglo del deceso del monje loco, todavía se tejen infinidad de historias fantasiosas sobre su vida. Para muchos fue un iluminado, para otros un charlatán.
























