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Localsábado, 4 de febrero de 2017

El síndrome de piernas inquietas

Es una enfermedad neurológica que no tiene cura y no puede prevenirse

Diario de Xalapa

Periodista Víctor Murguía Velasco,

Director de Diario de Xalapa,

Presente.

Con el propósito de informar a sus innumerables y gentiles lectores acerca de este padecimiento, pido a usted sea publicada la presente misiva en su reconocida sección “Cartas a la Dirección”.

“Tu mejor capital es tu salud. Aprovéchala.

Si es buena no la malogres; si no lo es, no la estropees más”.

Pablo R. Picasso.

El aspecto más distintivo de este trastorno es que los síntomas son activados por el hecho de acostarse y tratar de relajarse. Como resultado, la mayoría de las personas con el síndrome de piernas inquietas tienen dificultad para conciliar y mantener el sueño.

El diagnóstico es especialmente difícil con los niños porque el médico depende en gran medida en la explicación del paciente y un niño puede tener dificultad para describir lo que siente.

A veces se diagnostica incorrectamente el síndrome como "dolores de crecimiento" o trastorno de déficit de atención.

Causas

Nadie sabe exactamente qué causa el síndrome de las piernas inquietas. Puede deberse a un problema con la forma como las células del cerebro utilizan la dopamina. La dopamina es un químico cerebral que ayuda con el movimiento de los músculos.

Este síndrome puede estar relacionado con otras enfermedades y ocurrir con mayor frecuencia en personas que padecen:

Enfermedad renal crónica, diabetes, deficiencia de hierro, Mal de Parkinson, neuropatía periférica, embarazo y esclerosis múltiple.

Se transmite con frecuencia de padres a hijos.

Algunas mujeres embarazadas sufren del síndrome de las piernas inquietas, especialmente en su último trimestre. En la mayoría de estas mujeres, los síntomas generalmente desaparecen a las cuatro semanas después del parto.

Otras situaciones que provocan los síntomas son períodos de inactividad como viajes largos en el carro, estar sentado en el cine, los vuelos de larga distancia, estar inmovilizado por un yeso, etcétera.

Síntomas

Este síndrome lleva a sensaciones desagradables en la parte inferior de las piernas. Estas sensaciones provocan unas ganas irrefrenables de mover las piernas. Se puede presentar:

-Ardor u hormigueo.

-Dolor, palpitaciones o molestia.

-Picazón o raedura.

-Arrastre y gateo.

-Borboteo, tirón o jalón.

Todos estos síntomas dificultan el hecho de dormir y la falta de sueño puede conducir a somnolencia por las mañanas, ansiedad o depresión, confusión, dificultad para pensar claramente.

En los casos más severos, los pacientes pueden experimentar discinesia (movimientos sin control, a menudo continuos) cuando están despiertos, y algunos pacientes tienen síntomas en uno o en ambos brazos, como también en sus piernas.

El estrés, los malos hábitos de sueño y la ingesta frecuente de alcohol, café o té son factores que precipitan o agravan los síntomas del síndrome de piernas inquietas.

Tratamiento

El síndrome de piernas inquietas no se puede curar. Sin embargo, el tratamiento con medicamentos y buenos hábitos de vida pueden controlar los síntomas.

Los cambios en el estilo de vida son claves: Una disminución en el uso de cafeína, alcohol y tabaco puede proporcionar algún alivio.

Se pueden indicar una variedad de medicamentos especializados, y suplementos para corregir deficiencias de hierro, folato, y magnesio.

Tomar un baño caliente, darse masajes en las piernas o aplicarse una bolsa caliente o hielo puede ayudar a aliviar los síntomas en algunos pacientes, pero los beneficios son temporales y no quitan completamente las molestias.

La Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI) ofrece al paciente y familiares una serie de consejos prácticos para mejorar la calidad de vida:

-Hablar abiertamente sobre la enfermedad, tanto con el médico como con la familia.

-Escribir un diario de sueño anotando los medicamentos y terapias que se siguen para combatir los síntomas y compartirlo con el médico.

-Ponerse más alto: Elevar la mesa o las estanterías de tal manera que pueda trabajar o leer de pie.

-Practicar estiramientos por la mañana y la noche: Terapias como yoga, musicoterapia, tai chi y acupuntura son un buen aliado para mitigar los síntomas físicos y emocionales.

El síndrome de piernas inquietas es una enfermedad que dura toda la vida y no tiene cura (Síndrome de las piernas inquietas. National Institute of Neurological Disorders and Stroke. NIH).

Señor director de Diario de Xalapa, Vocero de la Provincia, le agradezco las facilidades otorgadas para la publicación de la presente, que pretende cumplir con una labor social, sin fines de lucro.

Me despido enviándole un cordial saludo.

Atentamente.

Dra. Abigail Bello Gallardo.

Facebook: Abigail Bello Gallardo

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