La parroquia de San Roque y San Bartolomé mantiene la tradición de compartir alimentos con quienes acuden a la celebración en el centro de la capital chiapaneca
Trabajadores, comerciantes y familias enfrentan gastos crecientes en vivienda, alimentos, transporte y servicios, mientras los ingresos resultan insuficientes para cubrir todas las necesidades básicas
Comerciantes del Mercado Juan Sabines señalan que las ventas han disminuido hasta 40 por ciento y algunos productos terminan regalándose al cierre de la jornada